La escuela primaria de La Prosperidad, en la ciudad de David, se ha convertido en un monumento a la desidia y en un establo para las bestias, puesto en que en el piso de la misma se puede observar gran cantidad de excrementos, que son depositados por los equinos.
El techo sirve para que los cuadrúpedos se cubran del sol en estos días de verano, cuando el astro rey emite sus rayos con mayor intensidad.
La escuelita carece del mobiliario indispensable para que los estudiantes puedan recibir sus clases y solamente quedan dibujos animados plasmados en la pared y un tablero, mudo recuerdo de que en ese lugar se pueden formar hombres y mujeres que serán los profesionales del mañana.
Según los vecinos de esta escuela, hace aproximadamente dos años que unos estudiantes universitarios, como parte de una obra social, hicieron algunas mejoras a las instalaciones de esa escuelita que cuenta con dos salones, pero no con servicios sanitarios; lo que dificulta que se pueda hacer realidad el inicio de las clases en esa escuela.
Manifiestan los moradores de La Prosperidad que cuatro semanas atrás las sillas se encontraban dentro de los salones, pero en la actualidad brillan por su ausencia y algunos ignoran su paradero; otros por el contrario, creían tener conocimiento del sitio donde se encontraban las sillas, que este año, al igual que el anterior, no se utilizarán para el cometido para el cual fueron confeccionadas.
Los salones han servido para efectuar algunas reuniones que ha hecho la comunidad, no así para que los niños se instruyan, objetivo primordial que debió haber prevalecido al momento de construir dichas aulas, que están localizadas frente a una plaza de juego, aledaña a la barriada El Alba de la ciudad de David.
Indican los residentes del lugar que el representante de ese corregimiento fue quien dio la partida para la construcción de la mencionada escuela, obra ésta que no ha sido concluida porque solamente se han edificado dos salones, no se han construido servicios sanitarios ni otras instalaciones indispensables para que funcione un centro educativo.
Los niños de barriada La Prosperidad, al igual que en años anteriores, tendrán que asistir a la escuela Loma Colorada, la cual mantienen una matrícula elevada, debido a la falta de instalaciones de este tipo en los lugares aledaños a la misma.
Según los moradores de La Prosperidad, en el sector cuentan con una matrícula suficiente para que se instale, por lo menos, una escuela de Jardín de la Infancia; puesto que ya cuentan con dos salones, los cuales podrían utilizarse para tal fin y de esa manera se podría evitar que niños de corta edad tengan que desplazarse a otros centros educativos alejados del área, para poder recibir las primeras lecciones de su vida estudiantil.
Las autoridades educativas, del corregimiento y la ciudadanía, deben evaluar con criterio las necesidades de las comunidades para evitar que los recursos económicos sean mal invertidos o que las obras que se realizan cumplan las funciones para las cuales fueron creadas.
El gobierno nacional debe poner más énfasis en la educación y la tarea no solamente se circunscribe a la construcción de escuelas, sino dotar de todos los materiales y los recursos necesarios para que se desarrolle una buena labor.