Ganaderos de las provincias coinciden en que hay falta de orientación, de vigilancia e incluso penas muy blandas.
Consultas de Panamá América en Chiriquí, Veraguas, Los Santos, Herrera y Coclé, determinan que esta actividad ilícita traspasa las fronteras de las provincias e incluso del país, pues hay animales que son sacados de Panamá por el sector de Río Sereno, próximo a la frontera con Costa Rica.
Se han encontrado en Darién, animales que han sido hurtados en Los Santos, pero también desde esa provincia se llevan las reses a otras regiones del país.
Las horas nocturnas y los fines de semana son los periodos en los que más se registran estos casos.
Generalmente las reses las matan en los potreros donde se comete el hurto. Ahí sólo dejan los huesos, la cabeza y las patas. El cuero con las iniciales del dueño, se entierra o se lanza lejos.
Esta carne, sin control sanitario, se pone a la venta en los comercios de la región donde es hurtado el animal.
El vicepresidente de la Asociación Nacional de Ganaderos, capítulo de Los Santos, Luis Martínez, recomienda al Ministerio de Salud que realice inspecciones en los comercios para que se verifiquen las facturas para determinar la procedencia de la carne.
Su preocupación la comparte con el gobernador y ganadero chiricano Virgilio Vergara, quien afirma que el problema del cuatrerismo va más allá del simple hurto, pues se involucran situaciones sanitarias que ponen en riesgo la seguridad alimentaria y productiva del país.
Indicó que ha podido comprobar que hay muchos empresarios que compran la mercancía que proviene de actividades ilícitas y del cuatrerismo, a pesar de que esto es un riesgo, porque están atentando contra la salud pública.
Considera que se deben aplicar sanciones tanto al cuatrero como al comerciante que compra la carne a bajos costos, pues es de animales que no se sacrifican en mataderos en donde se cumplen las restricciones sanitarias.
Manifestó que los ganaderos y las autoridades de la provincia están "dispuestos a ir contra los empresarios que tienen mucho que ver en esto". Por ello, incluso retiraron licencias comerciales a los establecimientos donde se compruebe que se compra carne procedente de ilícitos.
Pero los compradores de ganado hurtado son eslabones que alargan la cadena de problemas. Gustavo Batista, inspector de la Policía Técnica Judicial en Penonomé, provincia de Coclé, afirmó que hay "gente más pudiente" que es la que compra el ganado hurtado. "Esos que compran ese ganado conocen que es hurtado, por las irregularidades con que se hace la compra-venta", afirma.
Esa misma gente mantiene en sus fincas ganado contraherrado (con un ferrete sobrepuesto), pero sólo es investigada cuando alguien da pistas de la sospecha, pues se trata de propiedad privada.
Otra forma de hurto es a través de los que matan en plancha. Amarran la res y el corregidor inspecciona el animal, pero en la noche matan otro que es hurtado y el cuero nunca aparece.
En otros casos los cuatreros llevan el ganado a lugares distantes y lo introducen en tierras prácticamente inaccesibles, donde lo ceban y después de algunos meses lo matan o lo venden en pie con un hierro diferente.
En toda esta cadena hay disponible caballos, camiones y un grupo de delincuentes que hacen las transacciones de esta actividad que causa pérdidas económicas considerables a los ganaderos.
En las consultas hechas por este diario, hay deficiencias en la confección de las guías de conducción de animales que deben firmar los corregidores, para autorizar el transporte en camiones.
En estas guías deben aparecer las generalidades que identifican al ganado. Pero, existe la queja de que los corregidores, no están capacitados para hacer el trabajo y no inspeccionan el ganado.
La fiscal superior de Los Santos, Nedelka Díaz, indica que los corregidores no deben dar permisos para transportar ganado después de las 6:00 p.m., pero se ve en las calles camiones y tracto mulas cargadas de reses y no se aplican las leyes como debe ser. Explicó que la ley permite el desistimiento, pero los familiares del detenido se acercan al denunciante y le ofrecen hasta cuatro veces más del valor.
Hasta hijos de dueños de reses están en bandas de cuatrerismo.
Muchas veces incluso descuartizan al animal estando aún vivo.
A un ciudadano le hurtaron 246 reses en Calobre, provincia de Veraguas.
Los ganaderos son víctima de los antisociales.
Al jugador de grandes ligas, Carlos Lee, le llevaron 14 reses de su finca en Coclé.
Hay quejas porque los casos no se resuelven con la celeridad que se desea.
En Veraguas hay pérdidas por B/. 20 mil.
Anote la placa, marca y color de cualquier camión sospechoso.
En Los Santos las pérdidas alcanzan los 95,552.
Los agobiados ganaderos suministran equipos de comunicación a la Dirección de Hurto Pecuario de la PTJ.
En Chiriquí se han presentado 69 casos.