Más de un centenar de familias, en su mayoría de pobreza y extrema pobreza que viven en las comunidades de Valle del Sol, Las Nubes, Booyala y Los Tecales, en Arraiján, quedan prácticamente aisladas cada vez que llueve por la carretera desastrosa.
Los transportistas de la rutas internas no quieren prestar el servicio a los usuarios hasta su destinos.
Según Olivia González, portavoz de los afectados, han pasado 10 años y la vía sigue siendo una verdadera calamidad.
Lisseth Fuente asegura que la comunidad está dispuesta a contribuir para mejorar el tramo, sólo falta el interés del Ministerio de Obras Públicas (MOP).
Señaló que se habla de una respuesta en materia de víal dentro de la licitación pública, que se estima incluye un proyecto de carretera para la comunidad, por lo que esperan que las promesas se cumplan.
Manifestó que no sólo el camino principal de penetración de acceso hacia la comunidad está en esas condiciones, igual ocurre con el resto de las vías en el distrito de Arraiján. Dijo que por ello claman al MOP para que se trasladen las cuadrillas al área.