Los 220 cubanos que fueron sacados del albergue de la capilla Sagrado Corazón de María en Paso Canoas Arriba, para un hotel en Paso Canoas, tendrán que seguir visitando el albergue para poder recibir sus alimentos diarios, confirmó Siexdel Candanedo, coordinador de Caritas en Chiriquí.
“Pese a que el Gobierno tomó la decisión de cerrar los albergues para cubanos y trasladarlos a hoteles en el sector de Paso Canoas, los comedores dentro de los albergues seguirán funcionando porque los hoteles no tienen la capacidad de preparar desayuno, almuerzo y cena para los cubanos”, asegura Candanedo.
Dijo que aún quedan pendiente por trasladar a hoteles a más de 300 cubanos que se encuentran en otros cuatro albergues, pero la realidad es que estos centros improvisados que se establecieron para resolver la crisis migratoria de los cubanos se mantendrán, ya que diariamente llegan nuevos cubanos al sector de Paso Canoas.
Afirma que a medida que pase el tiempo, el problema se tornará difícil para las autoridades nacionales, ya que en Paso Canoas no hay suficientes hoteles para hacer frente a la ola migratoria de cubanos.
Añadió que la mejor respuesta es que se pueda buscar una solución diplomática a la crisis de los cubanos.