Colón. Inocencia Soto, la joven madre que conmovió al país al morir por un tumor maligno en la pierna izquierda y una prótesis en el ojo derecho, es fiel testigo desde la otra vida, de la promesa hecha realidad por Manzanillo International Terminal (MIT) y el Ministerio de Vivienda (MIVI). El esposo de Soto y su pequeña hija de un año, recibieron la casa que tanto había anhelado.
La propiedad, que está ubicada en la barriada Lo Nuestro, en Sabanitas, facilitará un mejor nivel de vida a la niña. La gerente de asistencia del Puerto de Manzanillo, Nilda Quijano, comentó que aunque la joven Inocencia no se encuentra en el mundo terrenal, su hija obtiene la promesa que le hicieron, de entregarle una casa muy bonita y bien distribuida.
Para el director regional del MIVI, Julio Luque, se ha demostrado que entre la empresa privada y el gobierno pueden combinar acciones para dar soluciones de interés social, porque la institución apoya con materiales como bloques y cemento, mientras que en este caso MIT, donó la piedra, arena, la mano de obra y otros recursos. La vivienda fue construida en una semana y cuenta con dos recámaras, sala, comedor, cocina y un área de expansión.