P. Oeste. Mano dura a la proliferación de cantinas y parrilladas solicitó el párroco de Capira, Joselín Aguilar, quien atribuye a estos negocios los hechos de violencia como el ocurrido el sábado, donde un ex policía irrumpió con un arma en la capilla La Santa Cruz de Ollas Arriba e hirió a un hombre en el estómago.
Para el párroco, lo sucedido en esta comunidad mientras realizaba la misa, fue como si el demonio mismo hubiera poseído al hermano Enrique
Padilla Bonilla, ex policía, sin mediar palabra, hirió en el estómago a Rafael Núñez, ex funcionario del SNEM.
Indicó que en este problema no es cuestión de ver quién es el bueno o el malo, porque hay una situación de fondo que hay que afrontarla y ver cómo se buscan los medios para mitigar la ola de violencia.
"Yo creo que el gobierno debe solucionar este problema de las cantinas, porque está trayendo violencia" señaló el padre.
Además llamó la atención sobre la falta de seguridad que existe en la comunidad, en donde se ven jóvenes a todas horas libando licor.
Por su parte, el alcalde de Capira, Pedro Saturno, dijo estar de acuerdo en que este problema hay que atacarlo con mano dura.