El corregidor de Arraiján cabecera, Edgar Basso, concedió un plazo de cinco días a unos cincuenta invasores de un terreno privado ubicado en la comunidad de La Cantera.
Basso, acompañado de unidades de la Policía Nacional, llegó al terreno invadido e hizo del conocimiento de los intrusos los resultados de una apelación que ellos presentaron contra un fallo de desalojo emitido por el alcalde Manolith Samaniego.
En el documento se reconoce que los terrenos invadidos son de propiedad de Pastora Sibauste y tres hermanos, de acuerdo con escritura pública emanada hace 61 años.
Según se informó, la propiedad está debidamente registrada como la finca 177, inscrita en el folio 44, tomo 3 del Patrimonio Familiar de la provincia de Panamá.
Ante la situación, más cuarenta hombres y mujeres, acompañados de sus hijos menores, protestaron ante el corregidor Basso argumentando que los terrenos se mantenían sucios y que ellos procedieron a ocuparlos porque no tienen donde edificar sus casas. De acuerdo a la autoridad, bajo ninguna circunstancia se puede invadir un terreno privado y que deberán acercarse al Miviot para buscarle solución a su problema habitacional.
Hasta el momento en que el corregidor Basso abandonó el terreno de aproximadamente cinco hectáreas, la actitud de los intrusos era negativa, a pesar de las pruebas presentadas.