Miles de hectáreas de tierra ya medidas y muchas tituladas, a la orilla de la vía Panamericana, han sido vendidas por los productores darienitas a extranjeros que después las cultivan de plantones de teca, señaló Braulio Castañeda, productor de Cañazas.
Puntualizó, al parecer la población olvidó los sabios consejos de monseñor Rómulo Emiliani, quien por años estuvo martillando a través de una radio local, para que los campesinos no vendieran sus tierras a los extranjeros.