Representantes de corregimiento de La Chorrera debatieron en la sesión de Consejo Municipal del martes, la posibilidad de solicitar al Ministerio de Salud (MINSA) que declare al distrito como zona de emergencia, ante la confirmación de dos casos de dengue hemorrágico.
No obstante, la propuesta de algunos ediles fue calificada como alarmista por el presidente del Consejo Municipal, Alberto Barranco, dada la cercanía de celebraciones del 10 y 28 de noviembre.
El tema fue planteado este martes durante la sesión ordinaria del Concejo, en donde los ediles coincidieron en que se debe aumentar el número de operativos de limpieza en todos los corregimientos, especialmente en aquellos en donde los índices de infestación se encuentran más elevados, para lo que se debe contar con la participación de todas las instituciones.
Unos de los proponentes, el representante Luis Domínguez, argumentó que se debe elaborar una resolución en la que se solicite al MINSA declarar al distrito como zona de emergencia e instar al gobierno a que preste mayor atención a la región, ante la reaparición de enfermedades que se habían erradicado del país desde hace varios años.
Domínguez insistió en que la medida cobra mayor fuerza por ser el único distrito en donde se han confirmado casos de dengue hemorrágico, lo que en parte se debe a la poca importancia que la comunidad le ha dado a la erradicación de los criaderos del mosquito transmisor de la enfermedad.
Por su parte, el representante del corregimiento de Iturralde, Ismael Pérez Copete, sostuvo que la solicitud podría ser calificada como una irresponsabilidad, máxime cuando sólo han surgido casos aislados en La Chorrera y Arraiján, por lo que lo único que se lograría es alarmar a la población, no sólo del distrito sino también en el resto del país.
Los ediles acordaron citar para el próximo martes al director regional de Salud, en Panamá Oeste, Francisco Acevedo, para que explique las medidas que se han adoptado para evitar la aparición de nuevos casos de dengue hemorrágico y cómo se está preparando al personal ante una posible epidemia.