La gobernadora de Panamá, Irlena Brown, fue criticada por el representante del corregimiento de San Carlos cabecera, Mario Aguilar, sobre el tema de los permisos para paseos hacia las distintas playas de la provincia.
A juicio de Aguilar, la autoridad debe ser más selectiva con el otorgamiento de estos permisos sobre todo en La Ensenada y El Palmar, debido a las constantes riñas que se suscitan cada fin de semana.
Aguilar dijo que es común la venta de estupefacientes en la playa El Palmar, hecho que ha sido confirmado por la Policía Nacional.
Indicó que con anterioridad ha solicitado a la gobernadora que se reduzca el número de visitantes con destino hacia El Palmar, cuya área para estacionamientos es sumamente reducida.
Sobre el particular, precisó que los conductores tienen que estacionarse en la entrada de residencias privadas, hecho que ha ocasionado malestar entre los propietarios de los terrenos.
En su lugar, el edil propuso a la primera autoridad de la provincia que entre las alternativas para desalojar el balneario de El Palmar, se autorice la entrada de buses a la Ermita, área con mayor extensión de arena y agua.
Agregó que de esta propuesta no ha recibido respuesta.
En cuanto a las constantes riñas, Aguilar aseguró que los incidentes van en aumento, indicando que semanas atrás algunas personas se dedicaron a la sembrar botellas quebradas en la arena.
Detalló de otro caso en que un grupo de hombres y mujeres optaron por desnudarse, lo que obligó la presencia de unidades de la Policía Nacional.
Sostuvo que a pesar de instalar retenes en La Chorrera y Chame, éstos no están dando resultado, ya que en los dos balnearios abunda la venta de licor en envases de vidrio y de lata.
Anunció que próximamente se realizará una reunión con residentes de San Carlos cabecera, donde se presentará un vídeo sobre los incidentes que se suscitan en estas dos playas.