La progresiva cifra de matanzas clandestinas que se registran en la provincia de Bocas del Toro, pone en franco peligro la salud de la población, toda vez que los bufalinos, porcinos y bovinos que son sacrificados, no están siendo inspeccionados por profesionales de la medicina veterinaria que laboran en el Ministerio de Salud (MINSA).
El pasado fin de semana, funcionarios del Departamento de Control de Alimentos del MINSA lograron el decomiso de más de 500 libras de carne bovina y que sumaban un total de dos reses enteras sin embargo, en el lugar se encontraron además un total de 12 patas, lo que indicó que ya se habían vendido las carnes y huesos de uno de tres animales sacrificados.
El decomiso se realizó en una carnicería de la ciudad portuaria de Almirante de la cual no se quiso dar el nombre, pero el médico veterinario, Nicolás Agüero, aseguró que los dueños de ésta serán severamente sancionados porque con la práctica se pone en peligro la vida de los consumidores.
Agregó Agüero que entre las vísceras decomisadas había un hígado que presentaba rasgos de enfermedad, al igual que un pulmón. Si tomamos en cuenta que en la provincia se mantiene una cuarentena por la detección desde hace dos años de la tuberculosis bovina y hace pocos meses la brucelosis, nos damos cuenta que la matanza y venta de carnes clandestinamente, podría provocar desenlaces fatales para la población.
Consumir carne no certificada por el MINSA convierte a los incautos consumidores en candidatos potenciales para la adquisición de cualquier tipo de contagio, patología o zoonosis.
POSIBLES CAUSAS DE MATANZA CLANDESTINA
Según el veterinario, las posibles causas de la matanza clandestina podrían ser que los animales por malas condiciones físicas o de salud que presenten, el veterinario no permitiría el sacrificio, que los animales hayan sido hurtados, que hayan muerto por un ataque, asfixia u otra razón.
No es la primera vez que tenemos serias diferencias con ganaderos a los cuales les hemos rechazado algunos animales, porque han presentado un estado físico deplorable y por ende peligroso para el consumo humano.
Otra de las causas podría ser, que el o los animales hayan resultado positivos a la prueba de tuberculinización. Si el animal salió positivo, lo más probable, es que el productor decida sacrificarlo clandestinamente para evitar su inversión, al ser decomisado o destruido.
La evasión de pagos de matanza, transporte hacia la carnicería y otros, también influyen en la evasión de la planta de sacrificios. La costumbre de años atrás, de matar y vender las carnes libra por libra en los cuadrantes es otra de las razones, que no se han podido erradicar pero sí minimizar dijo el veterinario.
INCIDENCIA DE LA TUBERCULOSIS
Aún cuando la incidencia de animales reactores positivos a la tuberculinización ha disminuido, existen animales que aún cuando no están marcados con la "T" de tuberculosis, a la hora de revisar las vísceras, en algunos casos se detectan evidencias de la enfermedad. Sin embrago, se descarta la posibilidad de que de que la población consuma animales enfermos, provenientes de la planta de sacrificio, pues todos y cada uno de los animales aquí sacrificados son objeto de una meticulosa revisión, aseguró Agüero.
El médico cifró en doce la cantidad de animales reactores a la tuberculinización, que han sido llevados a la planta hasta en el mes de mayo, "esto nos indica que los animales reactores no están siendo llevados a la planta lo que es realmente preocupante".
COMO AFECTA LA MATANZA CLANDESTINA LA PLANTA DE SACRIFICIO
Otilio Miranda, empresario chiricano que arrendó la planta hace poco más de un año, en recientes declaraciones aseguró, que antes de adquirir el compromiso se hizo un estudio el cual reflejó, que diariamente se podrían estar sacrificando entre 12 y 20 bovinos y unos 10 porcinos.
De unos meses a esta parte o fecha, los sacrificios han disminuido a tal grado, que hay días en los que se sacrifican apenas tres animales y lo más sorprendente, es que cuando hacemos recorridos por las diferentes carnicerías de Guabito, Almirante y Changuinola, están saturadas de carne fresca. Lo antes dicho nos lleva a la conclusión de que la competencia desleal en este caso, la matanza clandestina, está perjudicando directamente la actividad local a tal grado, que mantenemos una deuda de 20 mil balboas con las arcas del municipio de Changuinola.
Mientras Miranda da a conocer las causas de sus pérdidas, el Ministerio de Salud ha tenido que ceder una y otra vez sus presiones para que el empresario cumpla con algunas medidas de seguridad, equipos y otros factores que viene influyendo desde inicio de sus operaciones, para que la planta no ofrezca un servicio óptimo a las exigencias de las condiciones de trabajo y medidas de salud que debe cumplir.
SALUD PODRIA ORDENAR CIERRE DE LA PLANTA
Agüero dijo, que a pesar de que le arrendatario no ha cumplido con la construcción de la cerca perimetral, la construcción del cuarto frío y otros, el Ministerio de Salud no puede o debe ordenar el cierre de la planta, ya que esta provocaría un empeoramiento de en la situación de la matanza clandestina y por ende, el peligro de que la población sea contaminada con alguna enfermedad.
A pesar de la flexibilidad demostradas hasta ahora, no descartan otras medidas igual de drásticas, para obligar el cumplimiento de acuerdos firmados por el arrendatarios, el Municipio y el Ministerio de Salud, para tal efecto, el Departamento de Asesoría Legal, la dirección Regional y todos los involucrados mantiene conversaciones para buscar la solución de adecuada y que no perjudique a la población consumidora.
En el distrito de Changuinola, actualmente se consumen alrededor de 200 animales bovinos por mes, aproximadamente 350 cerdos y 25 búfalos. Se estima que clandestinamente se sacrifica un 50% de las cifras mencionadas.
La policía Nacional, el Municipio de Changuinola y el Ministerio de Salud buscan la fórmula que les proporcionen las estrategias que permitan erradicar el problema de las matanzas, por ende minimizar el riesgo de que la población sea perjudicada.
En Chiriquí Grande, aún no existe matadero o planta de sacrificio oficial, de manera que los degüellos se realizan en las fincas ganaderas, orillas de ríos y otros puntos de la geografía que no guardan los requerimientos adecuados de salud y el ministerio competente no cuenta con personal veterinario como para dar el servicio a los ganaderos que así lo soliciten.
En el distrito de Bocas del Toro, específicamente en la Isla Colón, cabecera de la provincia, desde hace apenas tres meses, la matanza se ha circunscrito a un solo local, en el lugar, autoridades del Ministerio de Salud asignó un veterinario, que además de velar por los sacrificios, le corresponde inspeccionar la tiendas y supermercados para verificar fechas de vencimientos, licencias de registro y otros.
No será hasta cuando se construyan plantas de sacrificios adecuadas en toda la provincia, cuando se podrá eliminar de una vez por todas la matanza clandestina, el cuatrerismo y otras situaciones que a la postre van en detrimento de la población, dijo el galeno.