Unas 1,500 enfermeras hacen falta para atender el creciente número de pacientes en el interior del país, indicó a Panamá Américala licenciada Ana Victoria Castillo, presidenta de la Asociación Nacional de Enfermeras de Panamá (Anep), capítulo de Panamá Oeste.
Este déficit está llevando a que sea común encontrar áreas donde solo trabaja un “ángel blanco” por turno, generalmente atendiendo a más de seis pacientes, cantidad límite que deberían manejar. Además, en algunos casos se convierten en un reemplazo del médico, pues este tipo de personal también escasea.
En la actualidad existen alrededor de 2,800 enfermeras en las provincias, siendo Chiriquí la que más tiene, con unas 900, y Bocas del Toro, donde menos hay, con 80.
Un vacío que llenar
Nuvia de Caballero, presidenta de la Anep en Chiriquí, aseguró que en su provincia sí hay suficientes enfermeras, pero no están nombradas en las áreas donde se necesitan, como las de difícil acceso.
“Cada año se están formando y graduando más enfermeras, pero los nombramientos no se están haciendo”, comentó.
En Azuero, alrededor de 733 enfermeras laboran, tanto en los principales centros hospitalarios de sectores urbanos como en las áreas de difícil acceso y hospitales rurales.
“Aunque pareciera que el número de enfermeras en la región es elevado, hay que tomar en cuenta que en la Caja de Seguro Social (CSS) se ha incrementado el número de especialidades y muchas enfermeras son sacadas de áreas de hospitalización para cumplir con ellas”, dijo Eudy Ramos, presidenta de la Anep capítulo de Azuero.
Los hospitales rurales de Ocú, Tonosí y Macaracas no escapan a la realidad de la poca cantidad de enfermeras que atienden los diversos programas de salud de la población.
Para la dirigente en estos lugares la enfermera está sobrecargada de trabajo, ya que en los turnos nocturnos –por ejemplo- una sola enfermera debe cubrir la sala de hospitalización, el cuarto de urgencias y atender partos, si llega alguna paciente en labor.
Según dijo Ramos, en la CSS se ha hecho una gran inversión en nombramientos de enfermeras en los últimos dos años, pero en el Ministerio de Salud -sobre todo en los centros y subcentros de salud- la situación es totalmente diferente. Explicó que ahí una enfermera debe cubrir hasta tres programas, lo que hace que no se pueda atender a cabalidad los problemas de la comunidad, sobre todo en materia preventiva.
Una situación similar ocurre en Colón, según informó Marisol García de De León, presidenta de Anep en dicha provincia, donde hay unas 240 enfermeras. Indicó que desde hace dos años el Minsa no hace nombramientos y muchas están próximas a jubilarse.
“El panorama empeora cuando sacamos a la jefa de sala, coordinadora, jefa institucional, jefa regional y jefas de programas, y vemos que quedan pocas para brindar atención directa al paciente”, reveló de De León.
Mientras, en Panamá Oeste laboran unas 275 enfermeras, número insuficiente para atender a una población con una morbilidad que se incrementa cada día, en proporción a la densidad del área cercana a los 500 mil habitantes.
Ana Victoria Castillo explicó que hay un déficit de aproximadamente 70 profesionales de la enfermería en la región.
Y en cuanto a Coclé solo se cuenta con 125 enfermeras, 63 de las cuales están en la red primaria y las otras 62 en el hospital Aquilino Tejeira de Penonomé.
Itza Camargo, presidenta de Anep en la zona, afirmó que las especialidades que se requieren son en áreas médico-quirúrgicas y cuidado crítico y que el déficit de enfermeras del hospital de Penonomé es de 72.
Según Camargo, en los anexos materno infantil de El Valle y Coclesito solo hay tres enfermeras, pese a que se labora las 24 horas.
“En esos casos se necesita un mínimo de seis enfermeras para dar calidad de atención, cubrir todos los programas y asistir al médico”, sostuvo.