Ante esta realidad, Balbina Herrera, ministra de Vivienda, explicó que hay cuatro proyectos del sector privado que ofrecen viviendas entre 16 mil a 18 mil dólares para familias con ingresos de B/.300.
Además, las familias que están en el sector formal y tienen un ingreso de B/.300 también pueden acceder a los subsidios, a través del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Agregó que el MIVI aprobó -para Chiriquí- 102 viviendas para familias que tengan algunos de sus miembros con algún tipo de discapacidad, 30 de extrema pobreza y 50 parvis mejorados con mano de obra, a parte de la ayuda que se les brindará a algunas comunidades que, por la distancia, representan un costo muy alto para el traslado de los materiales.
Las 30 viviendas de extrema pobreza serán licitadas el 6 y 7 de abril en la Gobernación de la provincia y los parvis mejorados deben estar licitados -a más tarde- a finales del mes de mayo.
Solicitó a los ediles que puedan buscar rápidamente a las personas que verdaderamente necesitan una vivienda en su comunidad y que a la vez clasifiquen, porque algunas van a entrar a través del programa del BID.
El costo supera B/.1 millón 600 mil sobre estos proyectos habitacionales, ya que a mediados de agosto o septiembre deben haber cumplido toda la programación establecida.
Por la condición económica que vive la región del oriente chiricano y la escasez de empresas generadoras de empleos en estas áreas, existe una gran cantidad de familias que mantienen sus viviendas completamente deterioradas.
Moradores de distintas comunidades, solicitan al gobierno que se les incluya.
En David, hay más de 15 familias precaristas que se establecieron en el sector de Sendero Iluminado, precisamente en el lugar donde las autoridades locales pretenden establecer el nuevo cementerio municipal y ahora tendrán que salir.
Recientemente, estas familias piquetearon en las instalaciones del MIVI en David, pero las autoridades locales siguen firmes en su posición del proyecto del cementerio municipal.