Por tercer día consecutivo, estudiantes, docentes y administrativos de la Universidad Autónoma de Chiriquí (UNACHI) llevaron a cabo una olla común como protesta por las medidas impuestas por la Contraloría.
Entre otras medidas, los manifestantes tienen programado hoy presentarse en el Consejo de Gabinete Ampliado, en Quebrada de Guabo, comarca Ngöbe Buglé, para exponer sus preocupaciones ante la presidenta de la república, Mireya Moscoso.
En cuanto a la crisis que vive esa casa de estudios, el rector Virgilio Olmos aclaró que desde mucho antes de la presentación de las vistas presupuestarias del 2001, junto con el equipo técnico económico de la UNACHI, se advirtió al Organo Ejecutivo y a la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Legislativa sobre el déficit que confrontaría ese centro de estudios superiores, si se mantenían los B/ 9.2 millones aprobados para el funcionamiento durante este año.
Olmos indicó que la UNACHI ha dado muestras de capacidad y disposición para aportar la solución concreta al problema presupuestario, haciendo un ahorro institucional de aproximadamente B/.893 mil 589, producto de ajustes internos, sacrificando derecho del personal administrativo, docente y del estudiantado en general.
Aseguró que luego de negociar con el viceministro de Economía, Eduardo Quirós, desde el viernes 6 de julio, se lograron los recursos económicos que contribuirían a cubrir los compromisos de funcionamiento del primer y segundo semestre, donde se utilizaría el ahorro de la UNACHI y un total de B/.200 mil sería aportado por el Gobierno. Sin embargo, el pasado 1 de agosto el contralor general de la Nación, Alvin Weeden, aseguró que no está dispuesto a autorizar la transferencia de las partidas correspondientes.
Según Olmos, esa determinación pone en peligro la conclusión normal del primer semestre académico y paraliza el segundo semestre, por lo que apelan a la presidenta Mireya Moscoso y al contralor Weeden para que den una respuesta urgente a las reclamaciones.