P. Oeste. La alcaldesa de La Chorrera, Yolanda Villa de Arosemena, sostuvo que al ordenar la demolición del “Kiosco 3 de Noviembre” no cometió ninguna falta.
Explicó que el expediente se manejó cuidadosamente en lo legal y es su función hacer cumplir la ley, decretos, acuerdos y resoluciones.
Al inicio de este conflicto se conversó con Lastenia Henríquez, hija del supuesto propietario del terreno, quien manifestó tener un título de propiedad, pero al presentar los documentos se trataba de un "título constitutivo", indicó la alcaldesa.
Agregó que al consultar al respecto, se determinó que el "título constitutivo" significaba que la familia Henríquez, solamente eran dueños de la infraestructura, por lo que se siguieron todos los trámites legales y se pidió un avalúo de la propiedad a la Contraloría de la República.
También se elevó una consulta a la Procuraduría de la Administración, entidad que recomendó a las personas que ocupaban el parque que salieran del lugar y que la estructura fuera demolida.
Una vez cumplido con todo el proceso legal, se procedió a la demolición del kiosco, medida que no fue premeditada, ni de maldad.
"Tampoco destruí algo histórico, yo lo conocí cuando vendían agua de pipa, raspao, billetes, chichas, pero no lo recuerdo vendiendo ni bollos, ni chichas", expresó Villa de Arosemena.
Aclaró que lo que funcionaba actualmente en el kiosco era una pequeña fonda, que incluso en una ocasión funcionarios de Salud observaron las condiciones insalubres que presentaba.
La alcaldía de La Chorrera cuenta con la partida necesaria para edificar en el lugar una replica de "El Chorro", por lo que le llama la atención las mentiras proferidas por el representante Leonardo Hernández, cuando dice que no cuentan con los fondos.