Residentes cercanos al río Capira, en Panamá Oeste, repudiaron la actitud de una persona que dice ser dueña de un terreno adyacente, quien utilizó una pala mecánica, ocasionando daños en su entorno.
Gabriel Tuñón, representante de Campana, manifestó que al llamarle la atención al hombre, este le comunicó que tiene permiso para hacer lo que desee en el lugar. “Me informó que era su terreno y que podía hacer lo que le diera la gana”, señaló.
La introducción de la pala mecánica al río provocó que disminuyera el caudal y se contaminara el afluente que abastece de agua potable a parte del pueblo de Capira y Campana.
Gustavo Urrieta, residente del lugar, calificó de “arbitraria” esa acción.
Ahora nadie se baña en ese río, porque temen que ocurra un accidente.