La directora regional del Ministerio de Salud, Mayra Návalo, advirtió que la morgue del hospital Manuel Amador Guerrero se encuentra en un estado deplorable tras varios días de asueto.
Sin embargo, dio a conocer que las instalaciones estuvieron abiertas para que las funerarias, el Ministerio Público y el centro médico hicieran uso de las mismas para dejar los cuerpos en el depósito de cadáveres.
En tanto, trascendió que el patólogo Carlos De Bernard se negó a efectuar las autopsias por las condiciones que presentaba la morgue.
La funcionaria del MINSA precisó que por la gran cantidad de personas que incursionó durante los días libres al lugar, no se pueden establecer responsabilidades, sin embargo, reveló que tomarán medidas en torno a la actividad de las funerarias en la morgue.
Según la galena, como un aporte a la comunidad se les permite el uso sin recargo alguno, pero aseguró que se suspenderán estos privilegios, tomando en consideración que uno de los requisitos de estos negocios de funeraria es contar con un lugar habilitado para la realización de las necropsias, además de preparar y arreglar a los difuntos.
Agregó que el patólogo De Bernard está coordinando con la Caja de Seguro Social y el Ministerio Público, la consecución de una mesa para autopsias y la compra de una nevera adicional con mayor capacidad.