Los siete ciudadanos extranjeros que fueron retenidos por la fiscalía superior en Chiriquí, fueron trasladados a la ciudad capital, para luego ser deportados a Bolivia.
Antonio Caballero director Nacional de Migración, explicó que los ciudadanos fueron absueltos sin cargos, porque tenían una permanencia legal en Panamá.
De igual forma fueron liberados los dos conductores de taxis de Paso Canoas.