Miembros del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) y la Policía Nacional desalojaron ayer las playas de las provincias de Chiriquí y Colón, ante posibles fenómenos naturales que podrían registrarse como consecuencia del terremoto que afectó a El Salvador y gran parte de Centroamérica.
El terremoto en mención ha provocado un centenar de muertos, heridos y desaparecidos en el país centroamericano.
En la provincia de Chiriquí, el SINAPROC y la Policía Nacional, iniciaron el sábado a partir de las 4:45 de la tarde, la evacuación de más de 400 personas que se encontraban en las diferentes playas del área occidental.
Las evacuaciones se realizaron en Las Lajas, La Barqueta, Horconcitos, Puerto Armuelles y otras playas concurridas de la provincia.
Simultáneamente en la provincia de Colón, el SINAPROC y la Policía Nacional de María Chiquita y Portobelo llevaron a cabo el desalojo de las playas Langosta, Huerta y Piña, sin que se registraran incidentes que lamentar, gracias a la cooperación de los bañistas.
De acuerdo con las autoridades de la Policía Nacional, el día de ayer transcurrió con normalidad, por lo tanto las personas que se encontraban disfrutando del verano no corrieron ningún peligro.
Las autoridades determinaron desalojar las playas, porque el epicentro, que tuvo lugar en el Océano Pacífico, podría haber afectado las costas panameñas, provocando fenómenos naturales de gran envergadura.