El defensor del pueblo, Italo Antinori, solicitó que se detuviera la orden de desalojo de la familia Morales integrada por dos adultos y tres menores de edad, entre ellos una bebé de 20 días de nacida, quienes vivían en una casa de alquiler, en la barriada 2000 de Arraiján, sin embargo, el corregidor Tolentino Soto ordenó su lanzamiento.
Eduardo Morales, uno de los afectados, expresó que desde hace un año pagaba el alquiler de esa casa, pero las nuevas autoridades del Ministerio de Vivienda (MIVI) en Arraiján le comunicaron a Ruth Sánchez, propietaria de la residencia, que no podía seguir alquilando la casa, pues estaba prohibido.
Los lotes en las áreas revertidas de Arraiján fueron otorgados por el MIVI a familias de escasos recursos, que presuntamente necesitaban un globo de terreno para vivir, sin embargo, este caso demuestra que muchas personas que tenían otras propiedades, se aprovecharon de la situación para subrentar las viviendas.
Ante el problema las autoridades del MIVI le asignan a Morales, a través de una resolución del 13 de octubre de 1999, un globo de terreno que estuvo abandonado por más de siete años; no obstante, la casa fue invadida en noviembre, por los antiguos propietarios, Mercedes Areola y un señor de apodo "Papaen".
Morales expresó que su lote fue invadido por estas personas, justamente cuando su esposa estaba dando a luz, en el hospital.
Este le manifestó a Areola que el MIVI le otorgó materiales de construcción y jamás ocupó el lote, pero ésta reveló ante las autoridades del MIVI que vendió parte de dichos materiales porque ella no podía darle de comer a sus hijos.
El quejoso criticó al inspector de la corregiduría, Maxel Rodríguez, quien al parecer es quien da órdenes en la institución, y aparentemente tiene amistad con la familia invasora de su lote, y por ende, "está parcializado en el caso", aseguró Morales. Según Morales, la Defensoría se comunicó con el corregidor y le informó que detuvieran la orden de lanzamiento hasta que el MIVI se pronunciara respecto al lote que le fue asignado, y posteriormente invadido.
Morales reveló que el pasado viernes, las autoridades del MIVI le asignaron un lote donde hay una pequeña construcción, en la barriada Rogelio Paredes, donde no hay energía eléctrica, ni agua potable y las calles se encuentran en pésimo estado.
El cuarto de bloque pertenecía a la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI) y fue traspasado al MIVI.
Morales dijo que se mudó a esa casa contra su voluntad porque ha recibido muchas amenazas, y lo hizo por el bien de sus tres hijos y su esposa.
Al consultar al corregidor Tolentino Soto y al jefe de coordinadores sobre la situación de la familia Morales, ambos se negaron a dar declaraciones.
Igualmente se trató de conversar con Carlos Olive, director del MIVI para conocer por qué no se habían pronunciado respecto al lote asignado a Morales, pero se obtuvo el mismo resultado que con los otros funcionarios.