La posición geográfica de la provincia de Colón, es el lugar perfecto para el establecimiento de empresas transnacionales dedicadas al movimiento masivo de mercancías, que han tomado el sector Atlántico como sede de redistribución de sus operaciones por el enlace que existe con el resto del mundo.
Este es el caso de los puertos de Manzanillo International Terminal, Evergreen y Hutchinson que han invertido millones de balboas en maquinarias, además de la Zona Procesadora, ubicada en el Residencial José Dominador Bazán; la construcción del Ferrocarril, Zona Libre cuyas transacciones comerciales ascienden a billones anuales; Refinería Panamá y el Proyecto Colón 2000.
Para los colonenses este potencial económico no ha sido bien asimilado, ya que según los desempleados, la riqueza que generan estas empresas no han sido repartidas a través del trabajo, lo que para ellos es una injusticia.
La desesperación de estas personas los lleva a conformar gremios revolucionarios, como lo es el Movimiento de Desempleados Colonenses (MODESCO) y Frente de Salvación para los Colonenses (FRASCO), esta última se genera del fracaso de los dirigentes del primer grupo.
Ana Ríos de 38 años, no tuvo una preparación académica y pertenece al Movimiento de Emancipación Colonense (MEC), el cual nació recientemente con la toma de las instalaciones del Municipio de Colón, pero ella al igual que muchas otras, ha militado en MODESCO.
Ríos es madre de 10 niños con diferentes padres, ya que según ella, la suerte no la ha acompañado, reside en un inmueble que en cualquier momento puede desplomarse, su cuarto se moja cada vez que llueve y en innumerables ocasiones ha visto a niños caer desde el balcón.
La mayoría de las mujeres que participan en estos movimientos, enfrentan una situación similar.
Por otra parte, Graciela Hanson, también de 38 años y quien milita en el mismo grupo, enfrenta una situación parecida; sin embargo, encuentra su sustento en la venta de chicheme para alguien que le paga B/.5.00 diarios.
EL OTRO LADO
No obstante, llama la atención que estas mujeres, a pesar de no tener dinero, lucen joyas de oro, peinados modernos; al igual que los hombres, quienes se colocaron dientes de oro, y visten zapatillas costosas, lo que adquirieron, según ellos, cuando trabajaban.
Para Liliana Correa Zerda de 29 años, la suerte no está de su lado, obtuvo su bachillerato en Comercio, pero son muchas hojas de vida las que han entregado empresas y aún no ha conseguido empleo, tiene dos hijos, uno de ellos es impedido y no puede brindarle el tratamiento que requiere.
En tanto, que Armando Pitalúa, dirigente del MEC tiene 44 años, laboró como electricista del Ferrocarril durante 18 años, en ese tiempo adquirió una vivienda decorosa, pero actualmente no puede pagarla.
Pitalúa y Severino Góndola, otro miembro del gremio, con 43 años, realizan "camarones", y es el único medio que tienen para llevar el sustento a sus hogares y aseguran que a su edad nadie los quiere contratar.
En Colón existen 193 mil 64 habitantes, conformado por 98 mil 67 hombres y 94 mil 996 mujeres, la población se concentra en el principal distrito con 168 mil 882 o sea el 83.3%
Según informes, el descontrolado crecimiento demográfico provoca que se constituyan problemas sociales, embarazos en adolescentes, desnutrición, hacinamiento, prostitución, tráfico y consumo de drogas, lo que los lleva además a la alteración del orden público.
El Ministerio de Economía y Finanzas indicó que en 1999, Colón tenía 12 mil 979 (17.6%) desempleados, superior al promedio nacional en un (13.4).
Los entendidos aseguran que mientras no se logren respuestas para los desocupados los movimientos aumentarán, el gobierno ha manifestado que además de ofrecer plazas de empleo en el Estado, también se deben buscar oportunidades en la empresa privada.
Es evidente que la provincia cuenta con los recursos suficientes para disminuir el desempleo y la colocación de mano de obra colonense es necesaria para el desarrollo de la provincia, pero para ello hace falta que cada uno ponga de su parte a través de la eficiencia del trabajador y una remuneración adecuada.