La ministra de Salud, Aida Moreno de Rivera, expresó que desconoce el problema de aguas negras que enfrenta la región fronteriza de Paso Canoa en la provincia de Chiriquí.
Esta situación afecta tanto a los residentes, como a los visitantes de la zona fronteriza de Paso Canoa, quienes temen se desate una epidemia de enfermedades virales.
En este sentido, Rivera argumentó que aprovechará su visita a la provincia chiricana para reunirse con las autoridades de Salud de esta región, para tener más detalles del problema de aguas negras que se está dando en el sector fronterizo con Costa Rica.
Por otra parte, la ministra indicó que los funcionarios de Salud en la república de Panamá están preparados para enfrentar una epidemia de dengue hemorrágico, en caso de que se presentara.
Para ello, señaló que durante estos cinco años de gestión gubernamental se ha capacitado al personal en los diferentes centros de salud y hospitales sobre cómo enfrentar una epidemia de esta terrible enfermedad.
No obstante, la ministra manifestó que el modelo desarrollado por las autoridades de Salud en Panamá ha servido como pauta para otros países, debido a la experiencia que se tiene en el control de vectores.
En los últimos días los funcionarios de Salud en el ámbito nacional acaban de confirmar que está circulando el cuarto serotipo del dengue hemorrágico, lo que trae como consecuencia un mayor riesgo de que se presente una epidemia de esta terrible enfermedad en la población panameña.
Con la aparición nuevamente de este cerotipo, la comunidad debe tomar precauciones para evitar que estos criaderos se propaguen y así bajar los índices de infestación, que con la llegada de las lluvias tiende a aumentar, acotó Rivera. Las declaraciones de la funcionaria se dieron en la clausura del II Congreso Nacional de Mujeres Indígenas sobre género y saneamiento, en el cual participaron más de medio centenar de líderes de las diferentes etnias existentes en el país.