Con 19 años de servicio como voluntaria y 15 en la guardia permanente donde labora como secretaria, la cabo primero Ada Luzmila Ramos Jiménez dijo que de adolescente soñaba con bailar en el conjunto típico del Cuerpo de Bomberos de Colón y de allí le nació el amor al servicio y a la institución.
Su padre se jubiló como teniente en los bomberos, al querer ingresar al conjunto típico le comunicaron que tenía que ser mayor de edad.
Cuando lo fue, Luzmila se acercó nuevamente para inscribirse al conjunto típico, esta vez le dijeron que tenía que ser bombero voluntaria.
Fue allí donde inició esta aventura de la que nunca se ha arrepentido, aunque nunca pensó ser bombero, hoy no cambiaría ese oficio por nada.