Los detenidos de la Cárcel Pública de David, denunciaron que se abocaron a la huelga de hambre el pasado martes debido a que el director encargado del penal, Elberth Araúz no se presentó a dialogar con ellos, tal y como lo habían solicitado.
Los reos expresaron que en horas de la mañana del martes, enviaron una nota en la que solicitaban hablar con Araúz para plantearle la posibilidad de que ayer (Día del detenido) se les permitiera reunirse con sus familiares en el sitio donde convergen a diario, pero éste hizo caso omiso a esta petición.
El vocero de los detenidos manifestó que Araúz es un custodio que sólo recibió seis meses de seminario por lo que consideran no cuenta con la capacitación necesaria para administrar el centro penitenciario, que alberga a unos 179 presos.
El recluso aclaró que nunca llevaron a cabo una huelga forzada y realizaron las acciones porque están cansados de vivir en condiciones infrahumanas, detallando además, que en la cárcel sólo hay dos baños y hay problemas de las aguas negras. Además se mostró en desacuerdo con el cambio de horario de visita, que será reducido a una hora en lugar de dos.
En el sistema penitenciario, existen medidas para el control de los artículos de uso personal de los reos, sin embargo, revelaron que hay objetos que son vendidos en el kiosco ubicado en el interior de la cárcel a un costo mayor que en locales comerciales.
Por el momento, dijo que se mantendrán pasivos y no ejecutarán ninguna acción de presión, no obstante, solicitó al ministro de Gobierno y Justicia, así como a las más altas autoridades policiales, que investiguen la realidad de lo que ocurre en la Cárcel de David.
Cabe resaltar que en los actos conmemorativos al Día del Detenido, participaron miembros de la hermandad carcelaria, el obispo de la diócesis de David, José Luis Lacunza; el gobernador de la provincia de Chiriquí, Miguel Angel Fanovich; la alcaldesa, Evelia Aparicio; no así el jefe encargado, Elbert Araúz.
Mientras tanto, al consultar sobre el tema al administrador, éste dijo que en el momento consideró inoportuno conversar con los detenidos y presentarle promesas, si no tenían una respuesta real a los múltiples problemas.
En sus declaraciones, Araúz reconoció que el centro penal confronta serias dificultades; pero aclaró que escapa de sus manos brindar las soluciones al respecto, porque no cuentan con los recursos económicos para hacerlo.