La desnutrición tiene dos facetas, la primaria se produce por una carencia nutritiva, y secundaria cuando existe una enfermedad de fondo. En este aspecto se mencionan trastornos genéticos, metabólicos, inmunológicos, malformaciones, que puedan afectar el cerebro, corazón, riñón, hígado, entre otros órganos.
La desnutrición se asocia en el niño con el crecimiento en talla, siendo la repercusión en esta última recuperable sin gran dificultad, si se logra una atención nutricional oportuna, no así cuando ha existido un trastorno nutricional largo, en que la recuperación de la talla será lenta y en ocasiones, sólo parcial.
También el deterioro nutricional compromete en forma importante y precoz la inmunidad, especialmente la celular, produciéndose así una estrecha interrelación entre desnutrición e infección.
De acuerdo con informes del Patronato de Nutrición, existen innumerables investigaciones que han demostrado que el niño que sufre desnutrición en edades tempranas (menos de 3 años), presenta daños irreparables e irreversibles.
En distintas provincias el Patronato del Servicio Nacional de Nutrición (PSNN) combate este mal con las granjas sostenibles.
En Chiriquí, donde se tiene que considerar dos áreas, la primera que se ubica dentro de los 13 distritos y en mayor incidencia en Bugaba, Barú y David centro. Lal otra comprende el área comarcal donde la situación es muy diferente y el grado de desnutrición es severo.
Gloria Rivera, nutricionista y directora del Ministerio de la Juventud, la Niñez, la Mujer y la Familia de Chiriquí, explica que la magnitud del problema dentro de la comarca es grave, pues un 90% de la población infantil menor de cinco años tiene severos síntomas de desnutrición.
Asegura que las edades en donde existe mayor problema nutricional ocurre desde los seis meses de nacido hasta los cinco años, esto porque hasta los seis meses es cuando generalmente la leche materna es el alimento principal. A partir de este tiempo cuando se inicia la alimentación complementaria, en algunos casos es prácticamente escasa.
Las sales ferrosas, la vitamina A, son con mayor prioridad la atención médica que se les brinda a los infantes a los que se les detectan casos de desnutrición, luego se inicia un tratamiento de manera constante para salvar el cuadro clínico.
Aunque no se les atribuye directamente la muerte de infantes por desnutrición, en el fondo el problema es una de las causas, pues de allí parte todo, ya que aunque se identifican enfermedades colaterales como responsable del fallecimiento. La condición de un paciente depende mucho de su estado físico.
Rivera dijo que para que un niño perezca por desnutrición tiene que haber pasado un periodo largo de inanición o debilidad que podría ocurrir en seis meses.
No obstante, cualquier padecimiento podría causarlo, porque los niños con estos problemas generalmente tienen bajas todas sus defensas, y cualquiera infección podría ser fatal.
El problema de desnutrición generalmente se identifica por el control que se hace de peso y talla. Sin embargo según Rivera, hay características plenamente visibles como la caída y decoloración del cabello, en las extremidades se les pega el hueso a la piel, vientre hinchado y las piernas delgadas, piel reseca y manchas, entre otros factores.
La suplementación con sales ferrosas, especialmente a la mujer embarazada, son otros de los proyectos que se están ejecutando. También se contempla un cambio de las políticas alimentarias nutricionales.
Esta provincia no escapa de los niveles de desnutrición. En Olá, distrito más pobre de Coclé, las autoridades están preocupadas, y en ese sentido han implementado una serie de programas y alternativas para ayudar a estos pequeños que por la dura situación económica de sus familias presentan grados severos y leves de mal nutrición.
Según el primer semestre del año 2004, en Olá se captaron 155 casos de niños con desnutrición menor de un año, 5 con desnutrición moderada y de 1 a 4 años se captaron 291 casos de desnutridos, mientras que 37 leves y 51 moderados, afortunadamente sólo un caso de desnutrición severa.
De estos casos actualmente ya se han recuperado 12 niños que están estables, toda vez que el Ministerio de Salud tiene actualmente 12 granjas como parte del programa de alimentación complementaria, que en este sector son auto sostenibles.
Olga Samaniego, presidenta de Nutre Hogar Coclé, afirma que enfrentan una dura situación económica, ya que sólo reciben un subsidio del Ministerio que cubre un tercio de los gastos; el resto se logra a través de otras actividades de la comunidad.
En estas instalaciones ubicadas en Penonomé, actualmente hay cerca de 20 niños de dos años en adelante, y otros que con cuatro años aparentan un año por la desnutrición.
En ambas provincias aunque no se maneja una estadística de la cantidad de casos, Nutre Hogar afirma que es relativo porque en un mes se presentan ocho, once y hasta 15 niños con algún grado de desnutrición.
La pobreza en las áreas rurales, es impresionante señala Ilka Almengor, presidenta del comedor San Miguel Arcángel de Monagrillo, provincia de Herrera, regentado por Nutre Hogar. "A este comedor están asistiendo unos 36 niños con edades de 0 a 5 años, y son captados en los Centros de Salud, pero también asisten de Los Santos".
Se calcula que unos 200 niños han sido recuperados, pero surge un problema, los menores vuelven a sus hogares y luego de un tiempo regresan con desnutrición.
Desnutrición infantil, vías para erradicarla
Esta situación influye desfavorablemente en el desarrollo mental, el desarrollo físico, la productividad y los años de una vida activa.