Los asistentes al sepelio del ícono del periodismo chiricano Ramón Cano Mojica se mostraron tristes, impotentes y consternados por su asesinato y asombrados por la presunta participación de su ahijado José Gabriel Miranda Ledezma en este hecho de sangre.
Durante la misa efectuada ayer en la Iglesia del Carmen de David, las personas afirmaron que este homicidio mantiene a la población sumida en la incredulidad.
“Todos compartimos en este momento tres sentimientos por la pérdida de “Monchi” Cano; el primero, dolor que compartimos con todos los familiares y allegados; rabia e impotencia por el criminal asesinato que nos ha arrebatado a “Monchi”; y fe cristiana de las que tantas veces hizo gala”, dijo el obispo de la diócesis de David, monseñor José Luis Lacunza.
El prelado calificó el crimen del periodista de trágico, absurdo e injusto, lo que no permite a los cristianos quedarse en la mera contemplación de la tragedia que embarga a la comunidad.
Moisés Melamet, en representación de la familia de “Monchi” Cano, agradeció el apoyo recibido por toda la comunidad y las muestras de afecto que les hacen llegar.
Los candidatos presidenciales del PRD y panameñismo asistieron a las honras fúnebres.
“La desaparición del ícono del periodismo don Ramón Cano es una gran pérdida para la provincia, para todos los periodistas de Panamá, y para todos los que amamos la libertad de prensa”, manifestó el candidato presidencial por el PRD, Juan Carlos Navarro.
En tanto, el candidato por el panameñismo, Juan Carlos Varela, dijo que “Monchi” Cano “era una persona con un gran corazón, sobre todo con muchas raíces chiricanas, es lamentable lo sucedido”.
Luego de la misa, presidida por monseñor Lacunza, el cuerpo de Cano Mojica fue sacado por periodistas hasta el carro fúnebre en la entrada principal de la iglesia, en San Mateo, David.
El cuerpo fue trasladado al cementerio Las Acacias, en la localidad de San Pablo Nuevo, donde se le dio cristiana sepultura.