Tres casos de malaria terciaria registrados en la comunidad de Puerto Caimito, en La Chorrera, fueron confirmados por el coordinador de Control de Vectores, Cecilio Polanco, quien advirtió que se trata de una enfermedad que puede causar la muerte de no tomarse las medidas pertinentes a tiempo.
De acuerdo al funcionario, se trata de dos hombres y una mujer, quienes son investigados, para determinar si obtuvieron la enfermedad porque hayan estado en áreas maláricas o que los hayan visitado personas procedentes de esas regiones, como Bocas del Toro y Darién.
En estos momentos los pacientes están estables y sometidos al tratamiento respectivo "ya que se trata del tipo de malaria más peligrosa, la que mata", advirtió Polanco.
Agregó que los síntomas son fiebre cada tres días (por eso se le llama fiebre terciaria), dolores abdominales, y escalofríos.
Dijo que paralelo a la atención de los pacientes, se procedió a una fumigación nocturna debido a que es a esa hora que el mosquito Anófeles se alimenta en toda el área circundante a los casos, que fueron detectados por el sector de los astilleros en Puerto Caimito.
Cabe señalar que la comunidad de Puerto Caimito, en su mayoría compuesta por pescadores, se mantiene en constante relación con pueblos de Darién y Bocas del Toro, donde se registra esta enfermedad, por lo que no se descarta que se trate de casos importados.
Por otra parte, en la provincia de Chiriquí se reportaron 16 casos de hepatitis en la comunidad de La Esperanza, distrito de Barú, donde también se observó que el agua que consumen es de color amarillo, situación que podría propiciar el incremento en los casos.
La información fue revelada por el gobernador de la provincia de Chiriquí, Miguel Angel Fanovich, quien afirmó que durante una visita al área, se percató que el agua que consumen aproximadamente 400 familias del sector es de color amarillo, sin embargo, muchas familias no la hierven ni clorifican.
De los 16 casos registrados, ocho corresponden a niños que cursan estudios en la Escuela de La Esperanza.
Fanovich se mostró preocupado por la situación y dijo que están coordinando con las autoridades del Ministerio de Salud (MINSA) en Chiriquí, el Fondo de Emergencia Social (FES) y el presidente del Consejo Municipal de David, Javier Ríos, la compra de las tuberías que deben ser colocadas para que las familias cuenten con el agua potable.
Por el momento, una fuente de Salud del sector reveló que ya se comenzó la labor de clorificación del agua, pero según Fanovich el asunto requiere ser atendido con urgencia por las autoridades de las más altas esferas gubernamentales, de manera que éstos colaboren con la instalación de acueductos para potabilizar el líquido.