El señor Miranda, que reside en la barriada El Alba, en David, manifestó que por su mente nunca pasó que podía padecer esta enfermedad, que exige mucha responsabilidad del portador, porque si no se cumplen las instrucciones médicas, puede ocasionar severos problemas, e incluso la muerte.
Recordó que su Primer síntoma fue fuertes mareos, que le ocasionaban desmayos. Sus familiares preocupados porque no era algo normal decidieron llevarlo al hospital, y luego de realizarle los exámenes pertinentes, le diagnosticaron la diabetes.
"Tuve que ir al hospital y sin saber que era diabético me comunicaron que tenía la enfermedad. En ese momento tenía el nivel de azúcar en 30", dijo.
Expresó que desde entonces, se desvive por preservar la salud, que es lo más importante.
Diariamente realiza una dieta balanceada, consumiendo alimentos bajos en grasa, utiliza azúcar especial y toma sus medicamentos dos veces al día.
Aseveró que acude cada tres meses a las citas médicas, para mantener un control clínico, y asiste a la Asociación de Diabéticos de Chiriquí, una vez por mes, para capacitarse más sobre esta enfermedad.
El buen cuidado lo ha llevado a mantener un peso estable, ya que antes pesaba 204 libras y ahora pesa 178.
A pesar de que en la provincia de Chiriquí no existe un control de personas diabéticas, la demanda de medicamentos es grande.
Evelia Aparicio de Esquivel, directora médica de la Policlínica Gustavo A. Ross de la Caja de Seguro Social, informó que de los 346 renglones del cuadro básico de medicamentos de la entidad, el porcentaje de desabastecimiento disminuyó.
Alegó que en el caso de medicinas para la diabetes, el desabastecimiento se encuentra en un 12%.
Especificó que sólo falta por dotar más jeringuillas de insulina, y ya se encuentra en requisición.
Detalló que esta unidad de salud tiene una gran demanda tanto en la consulta externa de la policlínica como en las clínicas privadas, por esta enfermedad.
La demora de los laboratorios en cumplir con el suministro de los pedidos provoca un atraso en la entrega "debido a que no se acoplan a las exigencias adecuadas, a pesar de que a través del sistema de compras por precio único, se intenta mejorar este fenómeno de entrega", señaló.
Por su parte, el doctor Castillo, de Salud de Adultos, informó que tanto el MINSA como la Caja de Seguro Social en la provincia realizan un esfuerzo para establecer estrategias y darle prioridad a los lugares de difícil acceso, como Tolé, Remedios, Renacimiento, entre otras áreas, para que los pacientes no se queden sin medicamentos.
Explicó que personal de la entidad realiza una evaluación social periódica de los pacientes en precarias condiciones económicas y de igual forma de los discapacitados para suministrarles los medicamentos que necesitan.
"Lo que haría falta es hacer un control más adecuado del listado de los pacientes, saber por distritos o por unidades de salud y conocer dónde están", expuso.
Aseveró que trabajarán en un censo, para saber cuántos afectados hay en cada distrito de la provincia.
Denia de Rodríguez, miembro de la Asociación de Diabéticos de Chiriquí, expresó que "el diabético con educación previene la complicación".
Informó que esta organización presta un servicio de orientación y ayuda a las personas que padecen esta enfermedad, para que mantengan un control por medio de la prueba de glicemia, con el objetivo de conocer los niveles de azúcar, colesterol, triglicéridos y lípidos.