La discapacidad no ha sido impedimento para que Arístides Solano, alcanzara sus sueños.
Solano vive en Natá de Los Caballeros, en la provincia de Coclé, y es admirado por su deseo de superación.
Indicó que cuando tenía un año, le dio polio, enfermedad que le causó malformaciones en ambas piernas y que le impidió caminar por más de nueve años.
Sin embargo, no se dio por vencido y desde los 15 años se dedica a reparar las bombas de agua de los cebolleros, abanicos, lavadoras y las herramientas.
Alegó que dependiendo del daño cobra entre los 15.00 y 20.00 dólares.
Solano manifestó que también aprendió a cortar el cabello, trabajo que le ha permitido tener mucha clientela frecuentemente.
Aseveró que con el dinero que gana, ayuda a sus padres a pagar la luz, el agua, y apoya en la alimentación diaria.
Me desempeño como cualquier ciudadano, porque soy capaz de trabajar como una persona normal y desempeñarse en lo que sea.
Señaló que le da gracias a Dios de vivir y poder ganarse la vida.