Vidal es un joven que no era discapacitado. Un accidente cambió su vida por completo; sin embargo, sus padres han decidido apoyarlo y por ello participan del programa de confección de mobiliario para discapacitados.
Vidal indicó que, a pesar de su situación, tiene ánimos de ayudar a los demás, y junto a sus padres, confecciona mobiliario para otras personas.
La situación económica de cientos de familias es preocupante y si a esto se une un miembro con discapacidad, es más duro aún. Sin embargo, este proyecto que enseña a discapacitados y otras personas a confeccionar los muebles que necesitan, es una bendición de Dios.
Actualmente trabajan en la construcción de sillas, camas, andaderas y hasta bastones.
Serafina Gutiérrez, coordinadora nacional de Rehabilitación del IPHE, indicó que este programa consta de dos fases de gran importancia para los participantes. La primera parte es teórica y la otra es práctica.
En este programa participan los discapacitados y sus padres; y funcionarios de diferentes instituciones como el Ministerio de Salud, Educación, MIDES, SINAPROC, la Policía Nacional, educadores y líderes comunitarios que, aunque no tienen familiares con discapacidad, lo hacen porque quieren ayudar a los que más lo necesitan.
Este proyecto se inició el año pasado en Río Grande de Penonomé y ahora se extenderá a otras provincias.
Gutiérrez manifestó que los materiales que se utilizan son tubos blancos de diferentes tamaños, polifón y madera. Estos son donados por el IPHE a través de un fondo de inversión.
Por su parte, Carmen Pascual de Jaén, directora del IPHE de Penonomé, señaló que esta región de Coclé es la que tiene la mayor población de retos múltiples, que involucra a niños y adultos.
Aseveró que es por ello que este tipo de programas se está llevando a las comunidades apartadas con más necesidad.
Durante el seminario taller de capacitación, cerca de 60 personas colaboraron en la confección de camas, sillas especiales, rampas, barras paralelas, bastones y hasta andaderas.
Uno de los logros más significativos es que son muchas las personas que ya saben confeccionar muebles para discapacitados y que acudirán a los diferentes centros de salud, donde trabajan los técnicos de estimulación temprana y terapia física, para colaborar.
Según Vidal, el mayor logro de un niño o adulto discapacitado es estar vivo.
Alegó que nunca imaginó que podía ayudar a otras personas que se encuentran peor que él y que anhelan una mejor vida.
Discapacitados tendrn mejor calidad de vida
Este programa es de gran ayuda para las familias de escasos recursos.