La aprobación del acuerdo número 21, que declara como área protegida los manglares que forman parte de las costas del distrito David, provincia de Chiriquí, ha traído como consecuencia puntos de vistas encontrados.
Por una parte la Autoridad de Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP), señala que se debió tomar en cuenta la opinión de la entidad; y por otro lado la Asociación de Extractores de Mangle, expresaron que el acuerdo limita la actividad que ellos desarrollan.
En este sentido, Jessica Chávez, directora Provincial de la ARAP, manifestó que dentro de las consideraciones del acuerdo aprobado por el Consejo Municipal, se plantea que se están realizando actividades que perjudican el ambiente y la fauna marina, sin que las autoridades respectivas puedan controlar la situación.
Aclaró, que pese a los pocos recursos con que cuenta la ARAP, se le da seguimiento a los casos relacionados con delitos ecológicos, que se presentan en el Ministerio Público.
Por su parte, José Carlos Patiño, presidente de la Asociación de Extractores de Mangle de Chiriquí, expresó que conforme a los trabajos que realizan, por cada árbol de mangle que tumban, se siembran diez. Explicó que la ARAP lleva los conteos de la cantidad de árboles derribados.
En tanto, Henry Isaza, asesor legal del Consejo Municipal, señaló que se dictó una medida de protección solicitada por la ANAM, sin la intención de denigrar la labor de ninguna institución.