Cientos de feligreses, aun bajo un pertinaz aguacero, participaron en la procesión de Viernes Santo en la provincia de Bocas del Toro, luego de la misa -muy concurrida- la cual fue presidida por el padre de la parroquia Santa Isabel de Hungría, Roberto Sirausqui.
La actividad religiosa que recorrió la Avenida 17 de Abril y continuó por Finca 8 y 66, realizó tres estaciones, cantando, portando velas y protegiéndose de la lluvia con paraguas.
Este año, la asistencia a la provincia fue baja con relación a otros años.