La construcción de carreteras, proyectos residenciales, plazas comerciales y un moderno plan de urbanización que encaminan a Chiriquí en las vías del progreso, no serán suficientes para convertirla en una provincia envidiable.
El analfabetismo es un problema social que urge atender cuanto antes, para que ese desarrollo estructural sea bien administrado por el recurso humano.
La provincia chiricana ocupa el cuarto lugar a nivel nacional de acuerdo con el último Censo de Población, y aunque han pasado más de cinco años, se estima que la medición es similar.
Para reducir estos niveles, hay personas como Rosa Elvira Guerra, una madre de familia que reside en la comunidad de Baco en el distrito de Barú.
Ella decidió ser parte de los voluntarios que se necesitan para enseñar a más de 22 mil chiricanos que no saben leer ni escribir.
Este problema en pleno siglo XXI se sigue registrando en muchas comunidades del sector urbano y rural, donde desde adultos mayores hasta adolescentes no han tenido la oportunidad de leer un libro.
Guerra asegura que su decisión de participar como voluntaria en el proyecto de alfabetización que lleva adelante el Ministerio de Desarrollo Social en Chiriquí, es tratar de enseñar lo que sabe y que otras personas puedan disfrutar de la oportunidad de aprender a leer y escribir.
Destacó que al conocer este proyecto, decidió inscribirse porque su mayor satisfacción es ayudar a que alguna persona iletrada pueda salir adelante.
Este proyecto ya inició en el distrito de Barú y David, que corresponden a los lugares con mayor cantidad de población en Chiriquí.
Para atender esto, se unieron más de 300 personas voluntarias con el interés de ser entrenadas para enseñar, las cuales acudieron a la primera reunión que se efectuó en estos dos distritos.
Jesús López, coordinador nacional de este proyecto por parte del MIDES, explicó que han recorrido diferentes provincias y, al conversar con los voluntarios que están inscritos, se dieron cuenta de que el entusiasmo de las personas es mayor del que pensaban.
Fue claro al señalar que hay una cifra muy importante a nivel nacional de personas que no saben leer ni escribir, y con este proyecto de alfabetización, quieren llegar a ellos para brindarles esta oportunidad.
Indicó que la meta es que para el 2009, Panamá pueda ser declarado por organismos internacionales como el tercer país en América Latina libre de analfabetismo, donde todos sus habitantes puedan leer y escribir.
Los únicos dos países que han sido declarados libres de analfabetismo son Cuba y Venezuela. Ahora Panamá quiere entrar como tercero en este grupo y se espera que en el 2009, a esta población pueda brindársele esa oportunidad.
Dispuestos a erradicar el analfabetismo en Chiriquí
Muchas personas no han tenido la oportunidad de educarse, ya sea por pobreza o por escuelas muy distantes.