Los docentes aseguran que la directora del plantel, Dioselinda de Tristán, es intransigente, juez y parte y, además, se ha dedicado a perseguirlos sin razón.
Alegan que la falta de coordinación es la que está llevando muy mal los rumbos del plantel educativo.
Ayer no hubo clases en la escuela, porque los profesores se reunieron en asamblea general, para discutir la problemática que los aqueja y la persecución de la que son objeto.
Esperan que el Ministerio de Educación se reúna con ellos y les dé respuestas concretas acerca de las acciones en las que incurre la directora del plantel.
Aniceto Barrios, vocero de los educadores, dijo que es lamentable que desde que la directora Tristán llegó al plantel no haya coordinación, sino persecución.
Barrios afirmó que ellos se mantendrán en paro, porque van a hacer respetar sus derechos y no permitirán que esta directora los persiga y ahora trate de destituir al que ella quiera.
En tanto, Pedro Prados, uno de los docentes afectados, comentó que ha sido víctima de la persecución por parte de la directora, la que en lugar de llevar un proceso objetivo, lo que hace es estar en su contra.
"A mí se me sigue un proceso. Una madre de familia me agredió y ahora por esta directora se me acusa de ser el agresor; además, ella pidió al Ejecutivo mi destitución, pero haremos valer nuestros derechos", dijo.
Por su parte, la directora del plantel, Dioselinda de Tristán, lo único que dijo es que en ningún momento se ha emitido un comunicado que indique que se han suspendido las clases.
Por otro lado, la directora Regional de Educación de Coclé, Delfina Bernal, manifestó que los docentes no agotaron la vía, ya que ella no ha recibido estas quejas de manera formal.
"Debe presentar la denuncia para iniciar las investigaciones pertinentes", dijo.
Los productores solicitaron a las autoridades encargadas de este mercado, buscar un mejor lugar donde se le pueda ofrecer un buen alimento a todo el pueblo panameño.
En el caso de Tierras Altas, el costo del petróleo sacudió el sector agropecuario. Ahora producir una hectárea de papa o cebolla alcanza los 7 mil a 8 mil dólares.
Con la formación del sindicato de trabajadores agropecuarios, los grandes productores han tenido que negociar convenciones colectivas con los trabajadores, para mantener una estabilidad laboral.