Barú se localiza en el extremo occidental de Panamá y Boquete en la región de Tierras Altas. Ambos sufren las mismas consecuencias de la madre naturaleza, tienen dentro de sus territorios fallas tectónicas.
Eric Chichaco director encargado del Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá, explicó que en Barú existen varias fallas. La zona de fractura de Panamá corre al sur de Punta Burica y se introduce a tierra en este distrito y es la principal causa de la actividad sísmica que se ha producido en esta región.
Mientras que en Boquete se han detectado una serie de fallas geológicas locales en la cordillera central.
"Panamá es un país sísmicamente activo y es probable que haya algunas réplicas más. Ahora en los lugares donde ha estado temblando es probable que continúe esta actividad sísmica", dijo.
Los residentes de Barú y Boquete temen cada vez que tiembla la tierra. Un ruido característico se escucha cuando comienza el evento que se genera de las profundidades de la tierra. Pero en Barú ya se trata de una situación de costumbre. Edgar Castillo residente en El Palmar, lo define como un hecho similar a la lluvia cuando cae y pasa. Se ha transformado en una situación casi natural.
En el corregimiento de Los Limones es el lugar donde las personas perciben con mayor intensidad los movimientos telúricos, aquí las casas están muy cerca a la playa y los habitantes para llegar a Puerto Armuelles tienen que trasladarse en vehículos por la costa cuando la marea está baja, porque no hay carreteras para estas comunidades.
Y es precisamente en ese lugar donde inversionistas extranjeros han comprado terrenos para hacer edificaciones con el propósito de desarrollar proyectos turísticos aprovechando las bondades naturales de esta región.
Arcesia Garibaldi bastante preocupada por las condiciones que están viviendo con los casi constantes sismos, explicó que el pasado domingo el susto de la comunidad fue mayor al saber que el epicentro de uno de estos movimientos estuvo localizado en el sector de Puerto Balsa en Limones donde hay residencias de personas.
Cuando se observan las nubes como si estuvieran quebradas, los porteños aseguran que habrá otro sismo y en la mayor parte de las veces coinciden, pero la gente trata de seguir su vida normal.
Kelly Herrera, una ciudadana del vecino país de Colombia, asegura que el susto de su vida lo vivió en Puerto Armuelles. Nunca había sentido en Barranquilla un sismo y la sorpresa es que un sismo la despertó en horas de la madrugada y pensó que era una ilusión propia, pero segundos más tarde se dio cuenta que la tierra estaba temblando.
El escenario en Boquete es diferente, la mayor parte de los sismos han sido de intensidades menores en comparación con los que ocurre en Puerto Armuelles. El que más fuerte sacudió al turístico distrito de Boquete fue de 4.8 grados en la escala de Richter. En Boquete se desarrollan importantes proyectos urbanísticos que han elevado a un valor incomparable la tierra en este turístico distrito, pero María Boyd considera que esto no alarma a los turistas porque muchos proceden de San Francisco donde están ambientados a estos eventos naturales.
Además, considera que lo más importantes es conocer cuál es el origen de los movimientos y los riesgos que se pueden tener.
En tanto, Alberto Carbonó presidente de la Cámara de Comercio de Puerto Armuelles, explicó que después que las estructuras se hagan con especificaciones sismos resistentes no debe haber problemas, ya que a su juicio esta condición no ha afectado el desarrollo de Barú.
Agregó que un ejemplo son las infraestructuras de la empresa Petroterminal de Panamá que hasta la fecha no ha tenido ningún problema de rajadura ni derrame de petróleo como consecuencia de estos movimientos. Franklin Valdés alcalde de Barú, explicó que como autoridad le preocupa los eventos sísmicos que están ocurriendo en este distrito porque las rajaduras en muchas viviendas se han intensificado y el temor ahora es mayor, ya que en cualquier momento puede caerse una pared y terminar con la vida de alguien como ocurrió en diciembre de 2003 con el terremoto donde una menor murió.
Por otro lado, cuestionó las acciones de las autoridades nacionales con los sismos que ocurrieron en Boquete, tras considerar que fue un papelazo que quisieron ganar ante los gringos que viven en este lugar, ya que Puerto Armuelles tiembla más que cualquier región en el país y también hay gringos haciendo inversiones.
"Yo en verdad no recuerdo que cuando hacen temblores fuertes, el gobierno mande funcionarios de alto rango y especialistas a ver que pasa en Barú. Aquí no contamos con un estudio donde nos indique qué pasa en Barú y porqué tiembla tanto. Lo corto que sabemos es que se nos informa por parte de algunas entidades", dijo.
En tanto, Manolo Ruiz alcalde de Boquete, aseguró que también han estado preocupado por la continuidad de los sismos que sacudieron en forma continúa esta región de Tierras Altas.
Destacó que lo importante es darle seguimiento a los movimientos que ocurren y tratar de buscar una respuesta científica para que la población comprenda y pueda tener mayor calma al momento de presentarse una situación como esta.
Desde el 21 de abril de 2006, comenzaron la última cadena de sismos que aún no ha terminado tanto en Puerto Armuelles como en Boquete. En Puerto Armuelles se han registrado unos 8 sismos con más de 70 réplicas, en su mayoría con intensidades superior a los 4 grados y uno alcanzó los 6 grados en la escala de Richter, originados en la zona de fractura de Panamá.
Mientras que en Boquete a raíz del sismo de 4.8 grados que ocurrió el pasado 5 de mayo, se registraron más de 21 réplicas.
El 25 de diciembre de 2003, a las 2: 11am, un terremoto terminó con la alegría de la navidad de los residentes de Barú.
El evento se localizó a 40 kilómetros de la ciudad de David y a 22 kms de Profundidad. Unas 600 réplicas reportó el instituto de geociencias de la Universidad de Panamá que se registraron durante un mes y 60 de estas réplicas fueron mayores a 4.0 grados.
En este terremoto murieron dos personas, una menor de 14 días de nacida y un señor por infarto, de igual manera se presentó el fenómeno de licuefacción en la comunidad de los Olivos, donde salieron ojos de agua de la tierra con arena.