Unas 30 personas, entre niños, jóvenes, adultos y hasta discapacitados, resultaron damnificados, producto de dos incendios registrados ayer en la provincia de Bocas del Toro.
El primero de los siniestros se dio a eso de las 10:15 a.m., en Changuinola, en la comunidad de Finca 6, en una casa ocupada por cuatro personas. Al lugar llegaron los bomberos; sin embargo, nada pudieron hacer para salvar las propiedades, pero lograron evitar que el siniestro continuara hacia otras residencias.
El segundo siniestro se registró a eso de las 12:15 p.m., de ayer. La casa estaba ubicada a unos 100 metros arriba de un cerro en la comunidad de Junquito, en el corregimiento de Empalme, y fue pérdida total.
Eran tres casas prácticamente unidas debido a que es una sola familia integrada por 30 personas.
Al momento del incendio, solamente estaba una señora enferma que nada pudo hacer, pues las llamas devoraron en cuestión de segundos el caserón construido de madera y zinc.
Los bomberos recorrieron unos 15 kilómetros de la carretera entre Changuinola y Almirante, pero todo fue en vano. Tenían que desviarse por un lugar no transitable para un camión grande y menos pudieron subir el cerro donde estaba la casa, además, el camión quedó varado, ya que se le dañó el embrague.
Muchos miembros de la desafortunada familia iban llegando poco a poco con los niños que habían llevado a su primer día de clases, y en vez de llegar a su casa, lo que encontraron fueron cenizas.
Nicolás Contreras, jefe de los “camisas rojas” en la provincia, dijo que luego de controlado el siniestro, se iniciaron las investigaciones. Hasta el momento no habían podido adelantar nada porque en la casa no había nadie.