Chiriquí. Alcantarillados obstruidos y un inadecuado sistema para el tratamiento de las aguas residuales viene causando desde hace más de tres años problemas de inundaciones a más de 50 familias que residen en el sector de Paso Canoa Abajo, en el distrito de Barú. Según el alcalde del área, Franklin Valdés, las autoridades de Costa Rica tienen la obligación de drenar los cauces, pero no lo han hecho.
Expresó que en la actualidad este hermano país no tiene una canalización para dar tratamiento a las aguas en el sector de Paso Canoa, lo que provoca entonces que el ubicado en el lado panameño tenga que dar asistencia a las dos partes. Analizando la situación, comentó, las corrientes de aguas más fuertes se desprenden del lado tico, sin embargo, éstos no han hecho nada para dar respuesta.
Apuntó que el gobierno costarricense ha sido muy irresponsable en esta situación, pues a pesar de que cuentan con el equipo de alcantarillado no han querido realizar los trabajos. Valdés solicitó al gobierno tico canalizar las aguas para solucionar el problema de las inundaciones que afectan a una gran cantidad de familias del área.
Se conoció que el sistema de alcantarillado que se utiliza en estos momentos es muy pequeño para la gran cantidad de aguas que tiene que recibir, situación que provoca, entonces, que el agua una vez llega a la quebrada se desborde y vaya a dar a las casas.