El Consejo Municipal de Arraiján no aprobó el proyecto de resolución que tenía como objeto declarar a los diputados arraijaneños, Rigoberto Paredes, Marilyn Vallarino y Ricardo Valencia, como “enemigos manifiestos de los intereses del Circuito 8-1 y del pueblo arraijaneño”.
La resolución los cataloga como políticos de “agendas ocultas, indignos de la representación y el mandato dado por el pueblo y traficantes de la miseria social”.
El proyecto recibió el apoyo de cuatro representantes de corregimiento, en tanto que los otros cuatro ediles lo rechazaron, lo que produjo un empate, por lo cual la iniciativa quedó sin efecto alguno.
El documento se produjo a raíz de que el 28 de octubre pasado, la Asamblea de Diputados aprobó el proyecto de ley 302 que crea la provincia de Panamá Oeste, el cual fue aprobado con el voto de los parlamentarios arraijaneños.
La decisión de los ediles arraijaneños produjo el descontento inmediato de algunas personas como Luis González, del Movimiento 2,000, quien ha convocado al pueblo para llevar un proyecto de ley a la Asamblea a fin de solicitar la exclusión de Arraiján de la décima provincia y que se mantenga como distrito de Panamá. Mientras, el alcalde Manolith Samaniego dijo que “el resultado de la elección es indicador de que el pueblo no está unido”, en tanto que la representante Dayanara Cáceres lamentó la actitud de sus colegas por no solidarizarse con el proyecto.