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El Coco o "El Cuco"; viviendo con el peligro

Los moradores del lugar saben de los riesgos, pero aseguran que no tienen a dónde mudarse.


LA CHORRERA, El Coco- La sirena sonó. Clementina, Felciana y otros vecinos, se quedaron en casa para guarecerse de lo que pronto caería del cielo.
Ellos nunca se imaginaron que sus hogares pudieran convertirse en sus propias tumbas, mientras otros moradores prefirieron salir de sus residencias y ubicarse en un lugar seguro, pero de igual manera el "peligro" era inminente.
Viven en La Pesa, corregimiento de El Coco o "El Cuco" de La Chorrera, y ya no saben qué hacer, para librarse de las explosiones de la cantera El Coco.
"Tenemos miedo de seguir viviendo en este lugar, pero resulta imposible mudarnos a otro sitio". Este es el pensamiento de la mayoría de las familias que residen en las proximidades de una cantera.
Y la preocupación de estos moradores se incrementó luego que el pasado viernes 20 de enero le "llovieron piedras del cielo y algunas casas se rajaron".
En comparación con las "voladuras efectuadas" en años anteriores por la empresa que funciona en dicho lugar, la registrada el viernes se sintió con mayor intensidad.
En muchas casas aparecieron grietas en las paredes, al igual que techos perforados por las rocas.
Los responsables por la administración de la Cantera El Coco, han dicho que asumirán la responsabilidad por los daños causados a las viviendas, adelantando ya con la compra de las hojas de zinc a las casas que resultaron afectadas.
Se indicó que la advertencia a la comunidad fue dada con una sirena, la que fue sonada 12 veces y con una hora de anticipación se les avisó a los pobladores que se procedería a efectuar la voladura; tras esto se procede a revisar las viviendas del área.
Para Thelma Díaz, el temblor a causa de la voladura en la cantera fue resentido por su casa, la cual presenta rajaduras en el frente y parte de atrás y aunque la empresa ha dicho que las reparará, "vamos a ver, si van a cumplir y no son sólo promesas".
Indica que tiene siete años de vivir en el lugar y aunque admite que se ha tornado peligroso, mudarse no es una opción, añadiendo que de no cumplir la empresa su promesa de reparar los daños, la casa se quedará igual porque carecen de fondos para ello.
Por su parte, Clementina Sánchez dijo que pese a las advertencias hechas, se colocó en el portal de su casa, desde donde escuchó la fuerte explosión, además de ver caer en su patio las piedras y la columna de humo que se levantó.
Clementina comentó que una vez son advertidos de las explosiones, la mayoría de las personas abandonan las casas y se reúnen en un sitio, pero en esta ocasión las piedras cayeron cerca del grupo.
Elena Rodríguez, por su parte califica de "peligroso" continuar viviendo en el lugar, especialmente porque con la explosión, las piedras vuelan a grandes distancias, añadiendo que para evitar rajaduras en su casa ha tenido que reforzarla con acero.
Feliciana Reyes, otra de las residentes de la comunidad, explicó que se encontraba dentro de su casa cuando escuchó "la bomba y sintió venir la lluvia de piedras" una de las cuales atravesó el techo.
THELMA DÍAZ: "Aunque la empresa ha dicho que las reparará, vamos a ver si van a cumplir y no son promesas".
ELENA RODRÍGUEZ: " Creo que ya es muy peligroso continuar viviendo en el lugar.
FELICIANA REYES: "Las explosiones se sentían regularmente cada 15 días, aunque con menor fuerza.
VICTORIANO QUEJADA: "Cuando esas bombas explotan, mi familia y yo estábamos lejos".


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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