Provincias

El pueblo espera la verdad


El presunto hallazgo de los restos del padre Héctor Gallego y las constantes jornadas de protestas ante el modelo de administración del nuevo Hospital Luis "Chicho" Fábrega y la apertura de éste centro, fueron los hechos más significativos que se registraron en la provincia de Veraguas, durante el último año de este siglo.
Sin embargo, la mayoría de la población coincide en que el hallazgo de lo que se presumía serían los restos del desaparecido padre Héctor Gallego, secuestrado hace más de 28 años en Santa Fe, fue la noticia de más impacto, para un pueblo que ha vivido esperando el momento en que se dé este acontecimiento.
El miércoles 22 de septiembre, en horas de la tarde, el país entero se estremeció ante la difusión de la noticia del presunto hallazgo de los restos, y por supuesto, la reacción en la provincia no se hizo esperar, sobre todo de parte de quienes que de una u otra manera se sienten vinculados con la obra del padre.
Al siguiente día la curiosidad era inigualable, todos querían saber detalles del acontecimiento, y los principales diarios nacionales fueron vendidos en su totalidad a una velocidad superior a la acostumbrada normalmente.
Aún cuando existen hechos de importancia para los veragüenses, éste es el acontecimiento del año, ya que aún cuando el caso no ha sido definido, puesto que las primeras pruebas resultaron negativas y se consulta a un segundo laboratorio, la expectativa sigue en la mente de los habitantes de esta parte del país.
RELATOS DE LOS HECHOS
Según informaciones publicadas en este diario, la Fiscalía Auxiliar, en presencia de la alta jerarquía de la Iglesia Católica, exhumó los restos de una persona que se presume sea el padre colombiano Héctor Gallego, desaparecido el 9 de junio de 1971.
El fiscal auxiliar, Carlos Augusto Herrera, afirmó a El Panamá América que "existen muchas probabilidades" de que los restos encontrados correspondan a Gallego, sin embargo, indicó que se debe esperar la evaluación de medicatura forense para estar seguros.
Confirmaron además que existía un "testigo", lo que después fue corroborada por el sacerdote jesuita Fernando Guardia. Esta información fue obtenida por este prelado a través de un secreto de confesión de una persona que reveló el paradero del cuerpo con el compromiso de mantener en reserva su identidad.
Durante la exhumación estuvieron presentes el director de la Policía Nacional, Carlos Barés; el arzobispo de Panamá, José Dimas Cedeño; el sacerdote Conrado Sanjur, además de altos funcionarios de la Fiscalía Auxiliar, miembros de la DIIP y de la Policía Técnica Judicial (PTJ).
ANTECEDENTES DE UN SECUESTRO
Gallego fue secuestrado la noche del miércoles 9 de junio de 1971, en la comunidad campesina veragüense de Santa Fe, donde había impulsado la organización de los campesinos en una Cooperativa, hecho que le granjeó la animadversión de dueños de poderosos negocios del área.
Por el "homicidio", de Héctor Gallego, y tras un juicio que se inició el 26 de octubre de 1993, fueron hallados culpables el 21 de noviembre del mismo año, Melbourne Walker, Eugenio Magallón (actualmente prófugo) y Nivaldo Madriñán, mientras que el viernes 29 de abril Oscar Agrazal fue absuelto.
La versión de los restos enterrados en Tocumen tiene antecedentes, pues una nota de prensa fechada en junio de 1992, revela que el fiscal especial Carlos Herrera, dijo tener informes sobre la existencia de una fosa común en las instalaciones de lo que era el Servicio Aéreo Nacional (SAN).
Al respecto, el padre Mauricio Merino, quien ha seguido el caso muy de cerca en la provincia, afirma que aún están a la espera, dado que el nuevo centro que realiza los exámenes ha pedido algunas semanas de tiempo, pero se tiene la fe de que éstos son los restos del desaparecido cura colombiano.
Indicó además que "en este momento el pueblo de Santa Fe está firme en la consecución de la meta que se han trazado, la cual es llegar a la verdad de lo que sucedió, confiando en que es muy posible que sean los restos".
Agregó que la población sigue adelante con las colectas y los preparativos para la colocación de un monumento en el lugar donde fue secuestrado, en honor a la memoria del cura que ofreció su vida por los campesinos de esta región.
Dijo además que en este lugar también serían enterrados sus restos, si resultaran positivos, ya que los campesinos de Santa Fe han expresado su oposición de que al sacerdote se le sepulte en el actual templo parroquial que existe en esta parte de la provincia.
El padre Merino aseguró que éstos han expresado que prefieren enterrarlo "debajo de un árbol", a que sea la actual iglesia su última morada.
Aún resta esperar alrededor de dos semanas más para que estén listas las pruebas, y continuar recabando informaciones después del 2,000.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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