Luego de los tres sismos que sacudieron, la noche del martes, el corregimiento de Llano de Piedra, en la provincia de Los Santos, sus 1 mil 737 habitantes, aún están temerosos y preocupados.
“Yo tengo en mi cuarto una lámpara de noche al lado de mi cama, cuando de repente casi se cae y la casa se movía, mientras el techo empezó a sonar fuerte”.
Así lo relató Delfín Gutiérrez, quien mostró parte de las rajaduras en las paredes y además de levantar varios azulejos en el del baño de su vivienda.
Indicó que mucha gente de Llano de Piedra salió a las calles por temor a que viniera alguna réplica.
Por su parte, otra vecino de la comunidad, Carolina Moreno dijo que el temblor se sintió fuerte.
Otras veces se han registrado temblores de tierra, pero nunca como éste, comentaron residentes del lugar.
A Esteban Díaz, el sismo lo levantó de la cama. Indicó que estaba dormido, pero el movimiento lo estremeció. Del miedo, su mujer salió corriendo hacia la calle.
Los esposos Mora, dueños de un pequeño restaurante, analizan la situación como la falta de Dios. “En Semana Santa, hubo familias que bebieron licor e hicieron otras actividades no permitidas en ese tiempo y casi les ocurre una tragedia”, dijeron.
Héctor Gracia, director de Protección Civil de Los Santos, indicó que encontró a mucha gente asustada fuera de sus casas.
Agregó que no se produjo daño de consideración, solo algunas rajaduras en las viviendas.
El sismo también se sintió con mucha fuerza en el distrito de Las Minas, Tonosí y en Chitré.