Un personaje del béisbol nacional, un homicidio, el sufrimiento y un veredicto de culpabilidad enmarcan a este personaje que dio gloria al deporte en la provincia de Los Santos.
Hoy, a Justiniano Cedeño Gálvez sólo le queda continuar con la agonía que inició hace dos años y medio.
¿QUE SUCEDIO ESA NOCHE?
Son muchas las versiones sobre lo ocurrido el 24 de mayo de 1998. Unos señalan que Justiniano llegó a la cantina Tierra de Cantores, ubicada en la comunidad de La Miel, en Las Tablas. Aparentemente se bajó de su auto, lo dejó encendido y saludó a los presentes, entre los que se encontraba Salvador De León, hoy occiso.
Testigos indican que Justiniano provocó a Salvador en varias ocasiones y finalmente lo hirió con un cuchillo cerca de las costillas, sin embargo, el ex pelotero sostiene que De León lo molestó y ya antes lo había amenazado, por lo que él trató de evitarlo.
Lo que vino después, los testigos indicaban: "Justo mató a Salvador" y éste fue detenido y llevado a rendir declaraciones, lo que duró 30 meses hasta que se realiza una audiencia.
LA AUDIENCIA
La parte acusadora decidió que la audiencia se realizara en otro lugar que no fuera Los Santos, para evitar que se parcializaran los hechos.
Adujo que por ser el sindicado un reconocido lanzador santeño, de larga trayectoria y, sobre todo, muy querido, el jurado podría no actuar justamente.
Finalmente se decide por altas instancias que el juicio se realice en el Segundo Distrito Judicial de Coclé y Veraguas con sede en Penonomé, la primera semana de octubre, pero hubo inconvenientes y se pospuso para el 21 de noviembre.
La audiencia duró 4 largos días de angustia y dolor para ambas partes en espera de un veredicto. Como en todo juicio, hubo declaraciones, pruebas, testigos y alegatos por ambas partes.
La parte acusadora estuvo representada por el abogado Julio Lu Osorio, la fiscal del Ministerio Público, Guillermina McDonalds y por la parte defensora Raúl Cárdenas y fue presidida por el magistrado Angel Rally Sierra. Y no faltó el jurado de conciencia de Penonomé.
Llegó el día esperado, correspondía al jurado de conciencia analizar y emitir un veredicto, y a las 9:40 p.m. revelaron el "culpable". Aún se mantiene la incertidumbre por conocer el tiempo que pasará encerrado y alejado de la sociedad.
No obstante, la familia de Salvador se siente satisfecha por la decisión y la de Justiniano llora inconsolable ante lo que le espera a este deportista.
Familiares y amigos lamentan la triste situación que enfrenta un hombre que durante décadas dio lo mejor de sí a su provincia y su país, también lamentan que el abogado defensor no haya utilizado suficientes elementos para probar la inocencia de "Justo".
"Cosas del destino le pueden suceder a cualquiera, no lo maté, él se me abalanzó y yo sólo me defendí"; "Piedad señores del jurado", fueron algunas de las frases que repitió el ex pelotero cuando hizo uso de su derecho de defensa personal, pero todo fue inútil y lo condenaron.
Contradictoriamente esa mano zurda que llenó de tanto éxito al astro del béisbol, fue tal vez la que segó las ilusiones de una vida de triunfos de la que hoy sólo quedan los anhelos.
QUE DICE LA GENTE
Para quienes creen en Justiniano Cedeño el veredicto no fue el mejor. "Justo no es un asesino, ya que actuó en defensa propia", sostuvo uno de los espectadores santeños.
Otro, que prefirió el anonimato, dijo que a Justiniano "le faltó una buena defensa, pues el abogado defensor no hizo un buen papel en la fase de alegatos".
"Quien mata a alguien es un asesino, aunque sea en defensa propia", aducen otros consultados.
TIEMPO DE PENA
Para quienes lo apoyan, los dos años y medio que ya pasó en la cárcel son suficientes, mientras que los contrarios sugieren una pena de 10 a 12 años.