A unos de B/. 800 mil asciende la deuda que mantiene la empresa Minas Santa Rosa a sus empleados que permanecen en la región de Cañazas, confirmó Eduardo Ríos representante legal de los afectados.
Según Ríos, esta cifra incluye a los 63 trabajadores de campo y a los administrativos, quienes optaron por presentar un recursos legal para que se les paguen sus prestaciones.
Los trabajadores que desde el pasado 24 de abril se decretaron en huelga, buscan en este momento que se legalicen los trámites necesarios para decretar un secuestro de las instalaciones, que actualmente permanecen cerradas por la acción de los empleados.
No obstante, sobre estas propiedades pesa ya una acción de secuestro ejecutada por la empresa concesionaria Brown & Root, con la cual Minas Santa Rosa también tiene cuentas que cancelar, agregó el abogado.
Sostuvo también que pese a esta medida lo que están tramitando es legal, pues la ley establece que las reclamaciones de los trabajadores son primero que las intervenciones por quiebra o por deudas que originen algún secuestro.
Destacó que lo que se reclama es lo justo y correspondiente a las prestaciones de los trabajadores, es decir los B/. 150 mil que se deben a la Caja del Seguro Social (CSS), a parte de una gran cantidad de dinero que se descontó a los obreros en letras de préstamos que nunca llegaron a las entidades de crédito.
Ríos dijo que se busca el secuestro de los bienes para que sean liquidados y proceder a pagar a cada empleado lo que legalmente le corresponde.
Mencionó que hasta donde han investigado, la transnacional Greenstone Resources le jugó sucio a los trabajadores, pues todo el oro que se sacó en Cañazas fue trasladado y reinvertido en minas en el extranjero, luego de lo cual sobrevino la quiebra internacional.
Dijo que actualmente todas las instalaciones están en huelga, por lo que nadie puede tomar ni trasladar nada de lo que existe dentro de ellas.