Chiriquí. A pesar que sobrevivió hace dos años a media docena de disparos, indirectamente hechos por el colombiano Angelino Quiñónez, el empresario chiricano, Alberto Jurado, aseguró que desde entonces no han cesado las amenazas de muerte, lo cual presume proviene de la misma persona.
Aseguró que después de nueve meses del ataque, cuando decide interponer la denuncia en el Ministerio Público, recibió llamadas en donde se le informaba que le quedan pocos días de vida.
Al cuestionarlo sobre las razones del atentado en su contra, Jurado aseguró que todo se trata de celos profesionales por algunos negocios que mantuvo con el hijo de Quiñónez, cuando establecieron la compañía Bagatrac. Quiñónez se encuentra en la provincia de Salvador Bahía, en Brasil.
Expresó la funcionaria que no sólo tienen problemas en esa barriada, ya que el problema es en casi todas.