Buen parte de las empresas dedicadas a la construcción de bloques de cemento en el distrito de La Chorrera, mantienen a la venta un producto carente de los controles de calidad y a precios bajos.
Aunque el Departamento de Ingeniería del Municipio quiso remediar la situación, a través de la firma de un convenio con el centro regional de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP), el mismo no ha sido puesto en práctica.
Luis Barcacía, rector de la UTP en Panamá Oeste, afirmó que a la fecha ninguna empresa dedicada a la construcción de bloques, ha acudido a pasar las pruebas de control de calidad.
El convenio con el Municipio de La Chorrera se logró luego de ocho años de negociaciones, aunque por razones administrativas no ha sido ejecutado, indicó Barcacía.
Explicó que se había acordado realizar algunas pruebas en la regional de la UTP, mientras que las más rigurosas se practicarían en los talleres en Tocumen.
Alegó que se manejan informes de algunas fábricas de bloque cuyo producto no reúne las condiciones mínimas en cuanto a la mezcla y se mantienen en el mercado.
Según el acuerdo elaborado por el Consejo Municipal, los bloques que se fabriquen deben pasar ocho pruebas entre ellas de absorción, compresión de concreto y porcentaje de humedad relativa.
La arquitecta Virna García, del Departamento de Ingeniería del Municipio de La Chorrera, alegó que se espera poner en práctica el acuerdo dentro de dos semanas.
Por su parte Oriel Jaramillo, propietario de una empresa bloquera, indicó que tal exigencia es lo "más natural del mundo".
Indicó que la competencia que mantienen las ferreterías por construir y vender bloques a bajo precio, afecta a las empresas que si cumplen con las especificaciones internacionales.