La estatua de San Antonio de Padua quedó en pedazos. Una mujer con problemas mentales entró a la iglesia San Antonio, ubicada en Puerto Armuelles y la derribó con toda su fuerza.
Esto ha provocado la indignación en los católicos de este corregimiento, porque no hay ninguna medida para controlar estos hechos de personas con problemas mentales, que en las misas dominicales entran como dueño por su casa y nadie les puede decir nada.
Uno de los testigos es el profesor José Antonio Mora, quien sostiene que cada domingo, que acude para transmitir la misa en Radio Mi Preferida, estas personas entran a la iglesia y comienzan hacer desorden.
"Ya no les importa con el sacerdote ni los feligreses, pues se trata de varias personas que están enfermas de los nervios y deambulan por la ciudad de Puerto Armuelles, arrojándole piedras a los vehículos", señaló.
Los residentes de este lugar solicitan a las autoridades locales y a las autoridades eclesiásticas que intervengan, porque estas personas irrumpen el servicio religioso.
La restauración de la estatua de San Antonio de Padua, superará los 500 dólares y ahora no hay ninguna persona responsable, que asuma los gastos.
La comunidad ya está cansada, porque no es la primera vez, que se destruyen cosas dentro de la iglesia.
Por otro lado, denunciaron que hace algunos domingos una mujer llegó y en medio del servicio dominical se levantó, la blusa delante de todas las personas que estaban escuchando la misa.
Alegaron que hay que respetar a Dios y el templo, porque no se trata de una cantina o jardín de baile, sino de la casa del Señor.