La ceremonia de graduación se inició con dos horas de retraso y alrededor de 20 estudiantes se quedaron sin togas, pese a que cada alumno se vio obligado a pagar 15 dólares por el alquiler, y la Administración escolar para justificar lo sucedido, le sustituyó con togas de color negra; además ni siquiera recibieron los diplomas, afirmó la señora Nelly de González.
Esto provocó que los estudiantes decidieran no portar las togas durante la graduación y en ese caso los padres de familia exigieron la devolución del dinero y la entrega lo antes posible, del certificado de graduación.
La administración del colegio dijo que el personal es muy eficiente, pero tienen un problema; sólo cuentan con tres secretarias para atender una población de 2, 700 estudiantes. Además que han laborado hasta tiempo extra, a pesar que esto lleva un proceso muy delicado porque deben contemplar si el estudiante ha hecho la reválida.