Las comunidades productivas de Chiriquí fronterizas con Costa Rica, se han convertido en paso de todo tipo de contrabando desde y hacia Centroamérica.
En la comunidad de San Miguel de Exquisito recientemente la Policía Nacional sorprendió una cantidad considerable de asiáticos que intentaban entrar de forma ilegal al territorio, ayudados por supuestos traficantes humanos.
Residentes coinciden en que el área es utilizada frecuentemente por contrabandistas de todo tipo, principalmente de noche.
El problema es que hay por lo menos seis caminos que conectan con la comunidad de Portón y solo una garita policial en la carretera Interamericana, entre la frontera y David.
Así cualquiera que venga de la frontera con Costa Rica, ingresa por Portón y puede por carro y luego a pie, cruzar un puente colgante, se ubica en San Miguel, toma un automóvil hasta San Andrés que comunica en minutos con la Interamericana. De allí, el paso es libre hacia David y a la capital.
Un dependiente de una abarrotería asegura que es común que llegue a su local gente con mercancía costarricense.
Puso como ejemplo que medio galón de aceite panameño cuesta B/. 2.25, mientras que un galón tico, B/. 2.70; también el arroz panameño está a B/. 27 el quintal y el tico a B/. 21; el jabón de barra de una misma marca que circula en Panamá y Costa Rica se vende a 6 barras por un balboa, mientras que los panameños están a 3 barras por uno.
Indica que la situación es difícil porque se les exige que compren productos panameños, pero los productos ticos se venden directamente a los propios consumidores.