P. Oeste. Una serie de necesidades apremiantes clama la comunidad educativa de la Escuela Monte Claro, entre éstas: la carencia de recursos para la construcción de un comedor, sanitarios, mayor seguridad para contrarrestar los actos vandálicos, entre otras demandas.
El centro educativo multigrado, cuya dimensión es sumamente reducida y en un solo espacio, cuenta con una maestra para los seis grados de nivel primario donde asisten 16 estudiantes, está ubicada dentro de los límites del recién creado corregimiento de Cerro Silvestre, a unos cuatro kilómetros de la vía Interamericana en medio de un área inaccesible.
La calle que conduce hacia la escuela es un sendero o camino de tierra, que cuando llueve se convierte intransitable, lo que imposibilita a los conductores desplazarse hasta el lugar y muchos se quedan atascados; sólo logran subir los de doble tracción.
Para la educadora Blanca Boniche, la escuela integrada por niños de muy escasos recursos económicos, actualmente está confrontando varios problemas en la cocina por la falta de espacio físico, dado que se encuentra dentro del salón de clases.