El clamor generalizado de los miles de habitantes de las comunidades de las áreas revertidas en Arraiján en el nuevo siglo es que las instituciones públicas den solución a los problemas de servicios públicos como lo son agua potable, energía eléctrica, nuevas plazas de empleo, agrimensura, seguridad y arreglo de calles.
Actualmente más de 8 mil habitantes de 30 barriadas localizadas en las áreas revertidas de Arraiján, viven en la extrema pobreza, pese a que ésta se encuentran a unos 15 minutos de la ciudad de Panamá.
"Ante la pobreza en las áreas revertidas, es necesario que las autoridades del gobierno destinen para el nuevo siglo, más dinero a las instituciones públicas, para que éstas, den respuesta a los problemas sociales de las comunidades", expresó Pablo Martínez, dirigente del sector 8 La Paz.
Martínez reveló que en las áreas revertidas existen cientos de niños desnutridos que toman agua con azúcar o bebidas de sabores artificiales en sus mamaderas, porque sus padres no cuentan con los recursos económicos para alimentarlos.
Argumentó que espera que en el nuevo siglo, se destine por lo menos el 10% del dinero del Tesoro Nacional a las obras de servicios sociales de las comunidades pobres del país; de lo contrario, cientos de familias se estarán sumergiendo en la pobreza.
Martínez recalcó que además espera que el alcalde de Arraiján, Jaime Barroso, se preocupe por la recolección de los desechos sólidos en el distrito, y no sólo se queden en promesas políticas incumplidas, cuando se está al borde de una epidemia, que pone en peligro a miles de personas.
"Necesitamos una Alcaldía con proyección social, que brinde soluciones con plazas de trabajo a los desempleados del distrito, y que el título de presidente de la Asociación de Municipios de Panamá no sea sólo un cargo más sin proyecciones, ni soluciones" sentenció Martínez.
Francisco Alvaez, dirigente de la barriada Las Nubes, indicó que es necesario que se construyan escuelas y una estación policial en las áreas revertidas.
Mientras que Atanasio Morales, subsecretario de la CVL enfatizó que el agua potable en sus hogares es lo que desean en el nuevo siglo, porque los residentes tienen que lavar en las quebradas; ya que dos plumas comunales no pueden abastecer a más de 120 familias.
Adela de Jaime, moradora de la barriada La Paz en sector 8, manifestó que aspira que el MIVI realice la agrimensura de las comunidades, porque actualmente las familias s desconocen los límites de sus lotes.